El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Javier Ansuátegui, dijo ayer que la violencia en Madrid está en unos niveles similares a los de otras ciudades de la UE, a pesar de la cadena de crímenes ocurridos en los últimos días. Ansuátegui comentó que la violencia en la capital «no se ha desatado», después de que en los últimos días tres personas fallecieran por hechos violentos. Para Ansuátegui, «no está pasando en Madrid nada que no pase en las grandes ciudades europeas», teniendo en cuenta que la capital, con tres millones de habitantes, tiene una gran «fluctuación en la población» al igual que la Comunidad, que engloba a seis millones de personas. Ansuátegui insistió en que el suceso del lunes, en el que murió un colombiano en un piso de la avenida del Manzanares, y los que ayer costaron la vida a una pareja en el poblado marginal del Pozo del Huevo son «circunstancias lamentables y no deseables. Las primeras indagaciones nos hacen pensar que es un ajuste de cuentas».