JAVIER ARMESTO OPINIÓN
14 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Cuando ETA mata, el PNV sube. Cuando deja de hacerlo -como en 1998-, sube Euskal Herritarrok. La banda terrorista dicta la actualidad política en Euskadi y está muy claro quiénes se benefician de ello. Tan claro como quiénes mueren y quiénes no. El PNV y EH se complementan mutuamente y se trasfunden unos votos de Rh negativo. Ibarretxe ha asegurado que no aceptará el apoyo aberzale. No lo necesita. Puede gobernar en minoría y ni siquiera precisaría de la ayuda de Izquierda Unida. Pero podría volver a pactar con los violentos, porque los vascos decidieron ayer no castigar dicho acuerdo. Antes de que hablaran las urnas, todo el mundo comentaba que podía haber una sorpresa. Lo que no imaginábamos era que la sorpresa iba a ser que todo siguiera igual.