Javier Madrazo, candidato de Izquierda Unida-Ezker Batua a la presidencia del Gobierno vasco Javier Madrazo, ese hombre al que casi todo el mundo ningunea en la campaña, será probablemente el que más visitas tenga el próximo día 14. El candidato a «lehendakari» por Izquierda Unida-Ezker Batua sabe que tendrá numerosas llamadas a la puerta ese día, como viene a demostrar la «traspapelada» encuesta del CIS, que le confiere la llave del próximo gobierno . Aunque aferrado a su idea de romper la polaridad y la política de bloques, Madrazo asegura que, de cara a las negociaciones, no descarta «a nadie». Pero pone dos condiciones: diálogo sin exclusiones y políticas de justicia social.
09 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Ante esos golpes a la puerta que se avecinan, Javier Madrazo (Riaño, 1960) expone su postura: «Planteamos romper los bloques e ir a un gobierno de integración de nacionalistas y no nacionalistas para liderar un proceso de paz y de justicia social. No vamos a apuntalar ningún frente ni vamos a hacer lehendakari a Mayor». -¿Aceptaría a otro «lehendakari» en un gobierno no nacionalista? -Mayor Oreja y Redondo son lo mismo. Redondo es el lugarteniente de Mayor Oreja. Ha entregado el PSE al PP. Un gobierno PNV, PSE e IU sería de integración, siempre que tenga como prioridades la paz y la justicia social. -Llamando lugarteniente a Redondo cierra esa opción. -Si el 13 de mayo el PSOE tiene un mal resultado, tendrá que reconsiderar su estrategia. Después del varapalo que van a sufrir tendrán que rectificar e imponer otras tesis, como las de Maragall o Zapatero. -Arzalluz también dice que el obstáculo es Redondo. -Se mueve por ambición de poder y resentimiento. -¿Resentimiento? -Hacia el nacionalismo. Suplicaron al PNV entrar en el Gobierno y no les dejaron. Todavía no se lo han perdonado. -Según la encuesta del CIS, el PNV puede ir a la oposición... -Debe ir la derecha española y la vasca. El cambio lo debe liderar la izquierda. -¿Y si Redondo y el PP aceptan sus condiciones? -La apuesta por la paz se basa en el diálogo. Que el PP lo acepte es tener mucha fe. Si es así, no habría inconveniente. -Por tanto, las puertas no están cerradas. -A priori no excluimos a nadie. Si EH rechaza la violencia también podría estar. Pero parece difícil. Tanto como que el PP acepte el diálogo. -¿Ustedes suavizarán sus posiciones? -Sin duda. Por la paz, modificaremos todas nuestras posiciones hasta donde haya que hacerlo. -Recurren a la dialéctica derecha-izquierda. ¿Tiene esto sentido en Euskadi? -Sí. En Euskadi también hay problemas sociales. -Algunos creen que el derecho a la vida precede al de la justicia social. -Son dos caras de la misma moneda. No se puede decir primero paz y luego justicia. -¿Pero no es contradictorio incluir en el pacto al PNV? Son de derechas. -O giran a la izquierda o no nos plegaremos al PNV. Es hora de que la izquierda no se arrodille ante la derecha. -¿Ha hecho suficiente pedagogía de su postura? -Cuando nos dejan. Intentamos que no sólo se nos conozca a través de algunos tertulianos miserables, mercenarios al servicio del poder. Y no digo nombres para que no digan que les pongo en el punto de mira.