El responsable de Inmigración subrayó que la reunión o la huelga no son derechos fundamentales El delegado del Gobierno para la Inmigración, Enrique Fernández Miranda, justificó ayer la continua llegada de inmigrantes en lo que ha denominado «efecto péndulo». Además, volvió a defender la constitucionalidad de la Ley de Extranjería. A su juicio, los derechos de reunión, manifestación o huelga que la norma niega a los indocumentados no son «derechos fundamentales», sino sociales.
24 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Fernández Miranda aseguró ayer que continúa el flujo de inmigrantes que llegan a las costas españolas porque «estamos ante una realidad que podemos comparar con el efecto péndulo, ya que los péndulos no se paran en seco sino que tienen una serie de inercias en la oscilación» en una conferencia sobre la nueva normativa de extranjería en Barcelona. En la opinión del responsable de Inmigración «se debe diferenciar netamente derechos fundamentales o de derechos sociales, porque esta es la diferencia que establecen en sus informes sobre la ley tanto el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) como el Consejo de Estado». «Los derechos a la asociación, reunión, manifestación y huelga no son derechos fundamentales», indicó Fernández Miranda, quien aseguró que la nueva ley «reconoce derechos fundamentales y sociales y regula estos derechos sociales porque lo permite la Carta Magna». Como ejemplo, el delegado para la Inmigración afirmó que todos los españoles tienen derecho al voto pero «nadie se atreverá a decir que es inconstitucional que no pueden ejercer este derecho personas que no estén censadas o que no acudan a votar documentados» y ha añadido que espera con «tranquilidad» el dictamen del Tribunal Constitucional.