El Gobierno invertirá casi 38.000 millones en un programa global sobre inmigración

IGNACIO TYLKO MADRID

ESPAÑA

El denominado Plan Greco se desarrollará durante los próximos cuatro años El ministro del Interior, Mariano Rajoy, aseguró ayer que el Gobierno buscará 'el mayor entendimiento posible con todos los grupos parlamentarios' para poner en práctica durante cuatro años el Programa Global de Regulación y Coordinación de la Extranjería y la Inmigración en España (Greco), aprobado ayer por el Consejo de Ministros con un presupuesto de casi 38.000 millones en el primer ejercicio. En rueda de prensa, el también vicepresidente del Gobierno definió la medida como una 'iniciativa pionera para afrontar el tratamiento de la extranjería y la inmigración desde todas las vertientes'.

31 mar 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El programa Greco recoge, según explicó Rajoy, actuaciones relativas a aspectos prioritarios para el Gobierno, como el fomento de la inmigración legal, mejoras en la acogida de inmigrantes y en su acceso a la información, la ordenación de la llegada de inmigrantes, asistencia sanitaria, incorporación al trabajo, la lucha contra el racismo y la xenofobia o la ayuda al desarrollo de los países de origen. Rajoy señaló que la iniciativa 'responde al compromiso de la Administración para afrontar una cuestión social de gran trascendencia en el futuro inmediato de España'. Está dotado con 37.766 millones de pesetas en los presupuestos generales del Estado para 2001. A este montante, empero, se debe añadir el gasto que las autonomías y las corporaciones locales realizan en política migratoria, como sanidad, educación o atención social. Además, el Estado destina todos los años 'importantes dotaciones presupuestarias' para 'la mejora de la situación de los inmigrantes', como las prestaciones por desempleo, gastos sanitarios, educativos o de vivienda. La secretaria de Políticas Sociales y Migratorias del PSOE, Consuelo Rumí, considera que Rajoy 'ha vuelto a desautorizar' al secretario de Estado para Extranjería, Fernández-Miranda, quien, según dijo, les aseguró hace meses que era imposible dotar de presupuesto al Plan Greco para el 2001.