«La lucha de ETA ya no es positiva»

DAVID BERIAIN Enviado especial PAMPLONA.

ESPAÑA

Patxi Zabaleta, líder de Aralar, la corriente crítica de Euskal Herritarrok Algo se está moviendo dentro de Herri Batasuna. Hay tensión, nervios y reuniones a puerta cerrada. Un grupo de militantes críticos con la línea oficial del independentismo ha abierto la boca y ha hablado muy claro. Son críticos con la violencia de ETA, quieren que HB participe en el Parlamento vasco y que comprometa los votos que obtenga en evitar que Euskadi tenga un «lehendakari» no nacionalista. El martes le lanzaron un ultimatum a la Mesa Nacional: si no se compromete a participar en las instituciones, se irán y formarán un partido. La cabeza visible de este grupo es el concejal de EH en Pamplona Patxi Zabaleta.

23 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

El despacho de abogado de Patxi Zabaleta está en el centro de Pamplona, cerca de la parte vieja de la ciudad. Tiene la austeridad de una parada de autobús. Incluso las sillas de la sala de espera son de plástico y están unidas por un eje de tres en tres. Uno podría esperar encontrarse con ejemplares de la revista de Pepe Rei, Ardi Beltza, en la sala de espera, o con ikurriñas o algún cuadro alusivo a Euskadi en el sala de trabajo. En vez de eso hay muchos libros y un cuadro con la Anunciación de la Virgen María. Zabaleta contesta continuamente al teléfono, casi siempre en euskera, y cuando habla en castellano lo hace con marcado acento vasco, casi exagerado. -Herri Batasuna tiene hasta mañana (por hoy) para aceptar el planteamiento que le han hecho ustedes de participar en el Parlamento o dejarán el «Proceso Batasuna». ¿Cuál cree usted que va a ser su respuesta? -Creo que no la van a aceptar. La respuesta que dio Arnaldo (Otegi) será la que quede. -El sábado, Aralar celebró su asamblea y, según se comenta, hubo un clima de fuerte tensión. De hecho, el debate fue a puerta cerrada. ¿Existe tensión entre ustedes y la Mesa Nacional por sus propuestas? -Sí, hay tensión, porque esta propuesta que nosotros hemos hecho, ellos la han considerado un chantaje, un tiro a su línea de flotación. Este condicionamiento de participar en el Parlamento es un envite fuerte, y obliga a EH a darnos una respuesta, ya veremos cuál. -¿Cuál es su postura sobre la violencia? -La lucha armada de ETA, teniendo como tiene una naturaleza política, hoy no es una lucha que resulte positiva para la liberación social y nacional de Euskal Herría. Ésta es una postura personal, pero que ya comparte mucha gente. Defendemos el camino tradicional para la solución de la confrontación armada: el diálogo social y la negociación política. No sería gestionable una victoria de ETA, pero tampoco es deseable una victoria policial. Nosotros reconocemos las motivaciones políticas de los militantes de ETA, no son mercenarios, son voluntarios; pero dicho esto, le criticamos la justificación política.