El ministro de Defensa, Federico Trillo, confirmó ayer que su departamento estudia la posibilidad de captar soldados profesionales entre los 90.000 españoles, de entre 17 y 24 años, que viven fuera de España, especialmente en los países iberoamericanos, así como entre ciudadanos extranjeros para determinadas unidades del Ejército. Estos, según Trillo, tendrían «un plus» para acceder a la nacionalidad española. Señaló que la integración de extranjeros en las Fuerzas Armadas significaría un gran reto de progreso que respondería a una «política social avanzada, sin discriminaciones». En declaraciones a TVE, destacó que su intención es que unidades como la Legión, tradicionalmente nutridas de extranjeros, «vuelvan a ese sistema». Señaló que «otras unidades están preparadas para asumir ese gran reto de progreso que es que los emigrantes se integren plenamente en la vida social española y por tanto también en las Fuerzas Armadas». El ministro indicó que ya ha comentado con el presidente del Gobierno varias hipótesis. Trillo puso de manifiesto la necesidad de tener «especial atención» con quienes proceden de Iberoamérica.