ANTÓN LOSADA A REVIRAVOLTA
13 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Cada atentado tras la tregua es un directo al hígado batasuno. Una vez que uno vive en paz, no acepta sin rechistar otra guerra sin sentido porque lo ordena alguien que viven en Francia de lo que saca pegando tiros. Sólo los jovencitos sin más mundo que su batxoki creen aún en los terroristas buenos. A recaderos como Arnaldo Otegi sólo les queda hacer de directores artísticos de esos imberbes repartidores de televiolencia. Los veteranos que construyeron hace un montón de años todo este universo aberzale son hoy las grietas del muro etarra. Los demócratas tenemos en nuestras manos dos posibilidades: cerrarlas practicando esta estrategia imposible de intentar aislar a la cuarta parte de un país o agrandarlas con pico, pala y palabras, hasta que derrumben sus paredes de miedo y silencio, y vean que lo único que hay detrás de todo este entramado es una banda de asesinos y sus víctimas inocentes.