El edificio siniestrado en Madrid se levantó sobre los cimientos de un chalé

MANUEL SEVILLA MADRID

ESPAÑA

Las obras de remodelación carecían de licencia Las cinco plantas del edificio de la calle Gaztambide de Madrid, cuyo desplome mató el miércoles a una persona e hirió a otras quince, se habían levantado en 1944 sobre los mismos muros que sustentaban un chalé de principios de siglo. Luis Armada, gerente de Urbanismo del Ayuntamiento madrileño, aseguró que se trata de algo «impensable en la actualidad».

08 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Responsables municipales confirmaron ayer que las obras que se estaban realizando en los bajos del edificio no contaban con la pertinente licencia de obras del Ayuntamiento. Luis Armada indicó que lo único que le constaba a la concejalía era «un acto comunicado», que llegó a la Junta Municipal de Moncloa, en la que se indicaba que se iba a limpiar el local y se iban a extraer muebles de él. Pero la presencia de varios contenedores de escombros -que han sido precintados- y la labor continuada de los obreros durante las últimas semanas abren la posibilidad de que los trabajos que se realizaban en él fueran muy distintos. Los técnicos sospechan que los obreros podrían haber tocado la estructura del edificio. Para esclarecer las causas del derrumbe, el Juzgado de Instrucción número 16 ha abierto las correspondientes diligencias y, para ello, ha acudido al peritaje del Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja. Ningún representante de la multinacional francesa que había recibido en noviembre el traspaso del local en el que se originó el accidente quiso hacer declaraciones. Esta compañía había subcontratado los trabajos de reforma para abrir allí una franquicia. Tras más de 29 horas de trabajos ininterrumpidos, a media tarde de ayer se pudo abrir al tráfico rodado, en su totalidad, la calle Alberto Aguilera, que permanecía cerrada desde que se vino abajo el inmueble. Los operarios municipales de limpieza retiraron, finalmente, más de 100.000 kilos de escombros y otros residuos. Los daños provocados por el desplome del inmueble podrían extenderse a uno de los edificios colindantes, «que ya antes se encontraba es una situación prácticamente de ruina», por lo que no se descarta que tenga que ser demolido, según indicó el concejal Luis Asúa.