Las diócesis del País Vasco y Navarra piden perdón por no haber trabajado lo suficiente por la paz

JOSÉ LUIS L. RAMOS Corresponsal VITORIA.

ESPAÑA

Alrededor de 50.000 personas, según los organizadores, participaron ayer en Vitoria en el encuentro de oración por la paz convocado por los obispos del País Vasco y Navarra, en el que pidieron perdón «por no haber trabajado lo suficiente por la paz».

13 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Entre los asistentes se encontraban, a título personal, dirigentes de todos los partidos políticos, a excepción de Euskal Herritarrok. Entre ellos, el lehendakari, Juan José Ibarretxe, y su predecesor en el cargo, José Antonio Ardanza. Los congregados iniciaron, al mediodía, una marcha silenciosa de casi un kilómetro y medio tras una única pancarta con el lema Entre todos, paz para todos, liderada por los representantes eclesiásticos. Durante el acto, los obispos reclamaron «una paz hecha entre todos y para todos» y se comprometieron a trabajar para ello. También pidieron a ETA que deje definitivamente las armas y recordaron a todas las víctimas de la violencia. «Son para nosotros seres muy queridos, también quienes viven hoy acosados por el miedo, las amenazas o la extorsión». Los prelados mostraron su creencia en «la necesidad del diálogo para buscar vías de entendimiento y de paz estable», requirieron a los representantes políticos que dialoguen y busquen juntos el bien de todos. Ellos, por su parte, se comprometieron «a promover un clima social de diálogo, que nazca del respeto y de la escucha mutua».