UGT denuncia que sólo uno de los 14 ecuatorianos que viajaban en la furgoneta tenía papeles Más de tres mil personas asistieron ayer al funeral por los doce ecuatorianos que murieron el miércoles arrollados por un tren en un paso a nivel de Lorca caundo iba a trabajar. La niña de trece años que sobrevivió al accidente, y que todavía permanece en el hospital, declaró que antes del impacto «se oyó un pitido de tren pero que el conductor no lo eschuchó porque tenía la música bastante alta». Por su parte, UGT denunció que sólo el ecuatoriano que conducía, que sigue en estado grave, tenía los papeles en regla.
04 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Al sepelio por los doce ecuatorianos, ocho hombres y cuatro mujeres, que se celebró en el polideportivo Europa de Lorca asistieron más de tres mil personas. Todas las víctimas, de entre 16 y 55 años, eran naturales de las provincias ecuatorianas de Oro, Loja y Machala. En cuanto a los heridos, el conductor de la furgoneta, de 47 años, permanece en estado grave, aunque su evolución es favorable. Mientras, la niña, de 13 años, permanece hospitalizada, pero pronto será dada de alta. La pequeña apuntó que vio el tren y escuchó el pitido de aviso pero matizó que «el conductor se quedó despistado hasta la hora en que le dije cuidado que viene el tren, porque iba con música un poco alta». Sin regularizar UGT denunció que los ecuatorianos carecían de contrato de trabajo y no tenían regularizada su residencia en España, con la excepción del conductor. Según el sindicato, los ecuatorianos «percibían diez pesetas por kilo de brócoli recogido, ya que ni siquiera cobraban por horas trabajadas». UGT apuntó además que la empresa para la que trabajaban fue declarada «insolvente provisional» y que tiene 60 denuncias por supuestas irregularidades en la contratación de emigrantes.