Pintan de rosa la estatua de Franco

REDACCIÓN FERROL

ESPAÑA

Cuatro activistas de la autodenominada APN realizaron la acción en Ferrol en vísperas del 20-N Perplejidad y asombro resumían ayer las opiniones de los ferrolanos a medida que trascendía la última actuación protagonizada sobre la estatua ecuestre de Franco en la plaza de España. Coincidiendo con el vigésimo quinto aniversario de la muerte del dictador, cuatro miembros de la autodenominada APN (Assembleia Popular do Noroeste) se encaramaron al pedestal hasta alcanzar la figura, ataviados con brochas y pinceles para pintarla de color rosa. El alcalde, el nacionalista Xaime Bello, calificó el hecho como «unha reacción á presencia dun símbolo anacrónico que dá pé, precisamente, a este tipo de situacións».

20 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

Aproximadamente 25 miembros de la APN secundaron, pasado el mediodía de ayer, la acción materializada por cuatro integrantes de la organización. Se trata de Ignacio Martínez Orero (que cumplió tres años de cárcel por su presunta vinculación al Exército Gerrilheiro Galego) Paulo Rico Paincieras, Ismael Pico Pita y Mauricio Castro López. Mientras unos pintaban, otros colocaban sobre la zona ajardinada del monumento pancartas con frases como «Simbologia fascista fóra de Galicia», al tiempo que proferían gritos de «hai que tirar o burro e o cabalo». Seis dibujos de Castelo, referidos a la Guerra Civil en Galicia, completaron el mosaico. Un miembro de APN, que formaba parte de la manifestación indicaba que «non queremos que se retire de aquí por un parking, buscamos a súa destrucción e cos seus restos facer un monumento en recordo de tódalas persoas que morreron pola represión franquista». Hubo conatos de agresión entre los activistas y algún viandante, que protestó por lo que estaba sucediendo. Pero pronto se presentaron en el lugar diferentes unidades de las policías Nacional y Local, además de los bomberos. Los efectivos policiales procedieron a identificar a los autores, quienes serían trasladados a la comisaría policiales para su identificación. Posteriormente, fueron puestos en libertad. Mientras, cientos de personas presenciaron atónitos semejante escenario y reclamaban la inmediata limpieza de la efigie. Por su parte, el alcalde de Ferrol, el nacionalista Xaime Bello, declaró que este tipo de actos «se evitarían se a propia estatua non estivera no emprazamento no que está». «De todo xeitos _puntualizó_ iso non xustifica que se tomen este tipo de medidas. Despois, se hai que proceder a unha limpeza, os custos recaerán no erario público». Bello considera que la discordia concluiría con la sustitución de la estatua por «outra que una, non desuna». Optó por levantar un monumento dedicado a la construcción naval.