Oposición y sindicatos centran en la crisis económica el ataque político para desgastar al Gobierno Hay que atacar en el flanco que está descubierto. El gran problema de España hoy _según todas las encuestas_ es el terrorismo, antes que el paro o que la crisis económica. Pero como en la lucha contra ETA la oposición política y los sindicatos no quieren romper con el Gobierno, han centrado su actuación de desgaste en provocar un otoño caliente.
05 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.Toda la movilización de la izquierda tendrá como objetivo la huelga de funcionarios convocada para el 14 y 15 de diciembre. Casi dos millones de trabajadores están llamados a participar en esa protesta, que tiene como motivo la subida de sueldo. Exigen un alza del 4,7%, frente al 2% que prevé el Ministerio de Economía para el próximo año. En Galicia, los trabajadores de la Xunta protestarán en noviembre. Pero el objetivo va mucho más allá que una pataleta de funcionarios. Los partidos de la oposición y de los sindicatos _falta todavía CSIF por decidirse_ pretenden unir a la movilización a todos los grupos descontentos, especialmente los grandes consumidores de carburantes, agricultores, pescadores y parados. El Congreso y la calle La primera batalla va a tener lugar esta semana, en el Congreso. El debate sobre los presupuestos generales del Estado servirá para que el Ejecutivo presuma del objetivo del déficit cero, pero le hará mella el argumento de que esas cuentas brillantes salen a costa del sacrificio del ciudadano medio. Zapatero y Llamazares no están dispuestos a perder el favor de los sindicatos en estos primeros compases de ambos al frente de PSOE e IU, respectivamente. Apoyarán la guerra social, que parece que acabará librándose en la calle.