Los jueces aseguran que los terroristas no tienen posibilidad de afectar al estricto cumplimiento de sus deberes El Rey encabezó la condena unánime por la muerte del magistrado Francisco Querol Lombardero, su escolta y su chófer. En el almuerzo en honor del presidente de Kazajstan, Nursultan Nazarbaev, advirtió a los terroristas que «tarde o temprano pagarán sus crímenes» y trasladó a los familiares de las víctimas su «solidaridad y afecto más emocionados». La clase judicial condenó el nuevo asesinato de un compañero y advirtió a ETA de que no tiene posibilidad de afectar al estricto cumplimiento de su deber constitucional.
30 oct 2000 . Actualizado a las 06:00 h.La carrera judicial reclamó serenidad ante los tres asesinatos de ETA, que este mes ha matado a dos miembros de la Administración de Justicia. Javier Delgado Barrio. El presidente del Tribunal Supremo advirtió a ETA de que no tiene «la más mínima posibilidad de afectar al estricto cumplimiento» de sus deberes constitucionales. El pleno del Consejo General del Poder Judicial reiteró que «el Estado de Derecho no será nunca suplantado por la violencia». José María Aznar. El presidente del Gobierno expresó su convicción de que el Ejecutivo sigue la política correcta. Cree imprescindible mantener la posición del PP, que busca una alternativa al nacionalismo en el País Vasco. Federico Trillo. El ministro de Defensa, amigo de Querol, subrayó que la banda armada elige víctimas «entre los servidores del Estado de Derecho porque quiere subvertirlo» y emplazó a «apoyar el imperio de la ley». Alberto Ruiz Gallardón. El presidente madrileño se lamentó que de que ETA haya logrado «un macabro éxito en Madrid», pero aseguró que «el terrorismo nos va a distraer de nuestras responsabilidades». Jesús Caldera. El portavoz parlamentario del PSOE está convencido de que los nuevos asesinatos «no serán inútiles» y avisó a ETA de que los ciudadanos no serán «esclavos de su fanatismo». Gaspar Llamazares. El coordinador de IU pidió que los crímenes no sean excusa para «abrir líneas divisorias» entre lo demócratas, ya que la única separación que debe haber es entre los terroristas y el resto de la sociedad. Jordi Casas. El portavoz de Unió Democrática de Catalunya conminó al Gobierno central y vasco a sentarse a hablar y advierte que la ciuddanía está agotada de políticas estériles contra el terrorismo.