La viuda del funcionario de prisiones Máximo Casado, última víctima de ETA, anunció ayer su decisión de abandonar inmediatamente el País Vasco junto con sus hijos. Tan sólo cuatro días después de que la banda armada vasca asesinara a Casado, su viuda, Conchi Jaular, opta por alejarse de la tierra en la que han crecido sus hijos. En una carta en la que agradece el apoyo de todas las personas que la confortaron tras el atentado, se dirige a los asesinos de su esposo para decirles que sólo han conseguido fortalecer sus convicciones y aumentar el amor por su marido.
25 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Concepción Jaular anuncia su marcha en una carta a los medios de comunicación. Se va de Euskadi con lo único que tiene de su marido: sus hijos Suleika y Marino, de 12 y 18 años. Así lo anunció sólo cuatro días después de que una bomba lapa matara a Casado, en un comunicado en el que cita unos versos de Miguel Hernández: «Tanto dolor se agolpa en mi costado que, por doler, me duele hasta el aliento». La viuda de Casado se dirige a los asesinos. «Me habéis arrebatado lo que más quería en el mundo, pero desde el mismo inmenso dolor desde el que agradezco a la buena gente su solidaridad, sólo puedo deciros que lo único que habéis conseguido es fortalecer infinitamente mi amor por Máximo y por mis convicciones», reza la carta. Apunta que, con su marcha de Vitoria, «gran parte de mi vida queda aquí. Alguien dijo que detrás de todas las lágrimas se rezaga una esperanza y así quiero creerlo». «A vosotros, los políticos que me habéis visitado, qué os voy a decir, también gracias, os comprendo, y en parte mi futuro, nuestro futuro, sigue estando en vuestras manos». «Gracias, a ti Vitoria, a vosotros vitorianos anónimos que nos acompañasteis», dice. La marcha de Jaular se suma a la del cantautor Imanol y los profesores Txema Portillo y Mikel Azurmendi. Familia de Portero La viuda y los hijos de Luis Portero, el fiscal jefe de Andalucía asesinado por ETA el día 9, denunciaron el «trato injusto y discriminatorio» que sufren los fiscales en temas de seguridad frente a jueces y magistrados. En una carta hecha pública ayer, Rosario de la Torre y sus cuatro hijos piden que se esclarezcan los hechos «contando con la verdad, que es el legado más valioso que nos ha dejado Luis».