Sant Adrià llora a su concejal

J. LUIS ÁLVAREZ. Colpisa BARCELONA

ESPAÑA

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Una multitud se concentró a la entrada de la iglesia para acompañar en el funeral a la familia del asesinado Miles de amigos y vecinos de José Luis Ruiz Casado, el concejal del Partido Popular en Sant Adrià del Besós asesinado por ETA el jueves, abarrotaron ayer la Iglesia Norte del pueblo y sus alrededores para dar su último y emocionado adiós al edil. Ni el sol, que lució con dureza, impidió la masiva afluencia de ciudadanos en la plaza de L''Eclesia, ansiosos por arropar con aplausos solidarios a la familia del regidor asesinado y acompañarles durante el traslado de los restos mortales hasta el recinto donde se celebró el funeral.

22 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

A las once de la mañana quedó cerrada la capilla ardiente instalada en el salón del plenos del ayuntamiento. Una hora más tarde, el cortejo fúnebre partió rumbo a la iglesia. Cientos de ciudadanos aguardaban en las aceras para llenar de aplausos el recorrido del cortejo fúnebre. Cinco coches con coronas de flores llegadas de todos los rincones del país abrieron la comitiva, seguidos por el furgón fúnebre, la corporación municipal y los amigos y familiares del fallecido. La viuda y la madre del concejal necesitaron ayuda para mantener la entereza. A duras penas, los compañeros de José Luis pudieron abrirse paso entre la multitud y lograron introducir el féretro en la iglesia. El pueblo rompió de nuevo en aplausos a la salida de los restos mortales de José Luis Ruiz Casado, que serían trasladados al cementerio de Badalona para recibir sepultura en la estricta intimidad familiar. Los ministros de Exteriores y Administraciones Públicas, el presidente de la Generalitat, el secretario general del PP, el líder de los socialistas vascos y otros políticos, fueron al sepelio a despedir a su compañero.