Un millón por el cráneo del Papa

AGENCIAS A CORUÑA

ESPAÑA

Detenidos dos jóvenes que robaron la calavera de Benedicto XIII y trataron de vendérsela a un alcalde Dos jóvenes de 23 y 19 años fueron detenidos por la Guardia Civil como autores del robo del cráneo de Benedicto XIII, el Papa Luna, que desapareció el pasado mes de abril del palacio de los Condes de Argillo, en Saviñán (Zaragoza). Pretendían venderlo por un millón de pesetas y estuvieron a punto de hacerlo, al alcalde de su propio pueblo.

13 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

S.M.M. y O.M.M. conocían bien la historia del Papa Luna, no en vano viven a 200 metros del palacio donde se custodiaba su calavera. En la noche del pasado 6 de abril, entraron por el jardín y se llevaron la reliquia, a la que instalaron en «una paridera bien acondicionada», según informó el teniente coronel de la Guardia Civil José Ramón Tostón. Dos meses después, enviaron un mensaje anónimo al alcalde de Illueca _municipio al que pertenece Saviñán_, en el que un tal «Jose Antonio el coleccionista» afirmaba poseer el cráneo. Para demostrarlo, adjuntaba un carrete con fotografías del mismo. El regidor, José Javier Vicente, recibió un segundo comunicado en agosto, instándole a acudir a un parque de Zaragoza para recuperar la reliquia, a cambio de un millón de pesetas. Vicente fue allí «con la ilusión de conseguirlo», según sus propias palabras, con un micrófono oculto y una bolsa de deportes. Sin embargo, nadie acudió a la cita. Los comunicados estaban llenos de faltas ortográficas «intencionadas», según el primer edil, puesto que en algunos de ellos aparecían direcciones de Internet, y, a su juicio, «alguien que maneja internet difícilmente escribe `miyón'', si no es a propósito». Por fin, un tercer anónimo aludía a la implicación de personas de la Comunidad Valenciana en el robo, por lo que se requirió la colaboración de la unidad central de la Guardia Civil. Tras una investigación, la Policía Judicial del instituto armado detuvo a los dos jóvenes y recuperó la calavera. «Es como una película americana que ha tenido un final feliz», apuntó el alcalde de Illueca, quien elogió el trabajo de la Policía Judicial. «Siempre que he corrido algún riesgo he estado protegido», explicó.