El asesino de Ana Lorente escondió el cadáver durante un día y medio

PÁVEL GÓMEZ Enviado especial ÁLORA.

ESPAÑA

Los agentes no encontraron ni una gota de sangre en la zona donde estaba el cuerpo El cuerpo destrozado de Ana Elena Lorente descansa ya bajo tierra. Álora en pleno acudió a despedirla entre llantos e interrogantes. Horas antes de ser sepultado, el cadáver se convirtió en el mejor testigo de su propia muerte: fue diseccionado durante más de cuatro horas en una larga y minuciosa autopsia en busca de pistas sobre el asesinato. Entretanto, los agentes que se encargan del caso han descubierto que el asesino, que no llegó a violar a Ana, escondió su cuerpo durante día y medio.

13 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Los agentes han descubierto un dato importante: los responsables de la muerte de Ana ocultaron su cadáver durante día y medio en algún lugar del entorno de Álora. Tuvo que ser así, ya que la Guardia Civil cree que la víctima no murió en el cañaveral donde fue encontrado su cuerpo sin vida. Durante las casi seis horas que los agentes trabajaron la zona no se encontró ni una gota de sangre. La mesa de plástico Ana Elena Lorente fue vista por última vez a las 6.30 de la mañana del domingo a cuatro kilómetros de donde se halló su cadáver. Sin embargo, un vecino paseó con su perro de caza por la zona donde aparecería el cuerpo entre las 16 y las 18.30 horas del domingo y no vio nada, salvo una mesa de plástico, utilizada para comer por familias que pasan los domingos en la zona. Cuando apareció el cuerpo, la mesa se encontraba boca abajo, lo que hace suponer que los asesinos la tiraron en su último paseo por la zona. Además, en la tarde del lunes dos motoristas rurales de la Guardia Civil pasaron por el lugar. Todo apunta a que el cadáver fue trasladado en la noche del lunes o la madrugada del martes.