El PSOE cree que el «lehendakari» debe someterse a una moción de confianza o convocar elecciones anticipadas Juan José Ibarretxe rompió ayer en Vitoria toda relación por parte del Ejecutivo que preside con Euskal Herritarrok en tanto sus representantes no condenen de manera rotunda la violencia y defiendan, como el resto de partidos en Euskadi, los derechos y las libertades de todos los ciudadanos. El presidente autonómico aseguró que no dialogará con EH mientras no asuma esta premisa. El comité ejecutivo federal del PSOE consideró que el «único margen» que tiene el «lehendakari» es someterse a una moción de confianza o convocar elecciones anticipadas. El PP fue más allá y amenazó con presentar un moción de censura.
11 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Ibarretxe envió ayer a los medios una nota en la que daba cuenta de las diferentes entrevistas mantenidas durante su ultima ronda de contactos _que él mismo calificó de «discretos»_ con los partidos políticos vascos. En la reunión con EH, el lehendakari trasladó «clarísimamente» a Arnaldo Otegi y Kepa Gordejuela la imposibilidad de mantener, no ya acuerdos institucionales, sino «un diálogo político normalizado». Desde la presidencia vasca, según el comunicado oficial, se avanzó que esta decisión tomada no sufrirá variación alguna «mientras no exista un compromiso explícito por parte de este grupo de defender las ideas y los proyectos por vías exclusivamente políticas y democráticas, respetando los derechos humanos y las libertades de todas las personas». De esta manera, Ibarretxe se prepara de cara al debate de política general en el País Vasco, el próximo día 22, en el que deberá aclarar cómo pretende gobernar en minoría y sacar adelante los presupuestos de la comunidad autónoma. El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció en Bilbao que su partido «toma la iniciativa» ante la difícil situación política vasca y advirtió al lehendakari de que sólo tiene dos opciones: o someterse a una moción de confianza o adelantar las elecciones. Zapatero apostó por una política de «democracia activa», reiteró su colaboración en materia de política antiterrorista con el Gobierno central _al que advirtió que no caiga en electoralismos_ y dejó la «puerta abierta» al PNV para que retorne al consenso democrático, cuya búsqueda, dijo, es el gran objetivo. El secretario general del PP, Javier Arenas, aseguró que socialistas y populares tienen ante sí una «responsabilidad histórica» y anunció que su partido no descarta la presentación de una moción de censura contra Ibarretxe. El portavoz del PNV Joseba Egibar le retó a que lo hiciera.