Una semana después del abordaje del «Privilege», la policía no ha hallado todavía un solo gramo de cocaína Seis «geos» se descolgaron el 31 de agosto desde un helicóptero sobre la cubierta del «Privilege». Los marineros, en su mayoría filipinos y familiarizados con todo tipo de peligros, confesaron días después al juez Baltasar Garzón que pensaron que eran objeto de un abordaje de piratas locales. En realidad, una investigación de la DEA norteamericana, en colaboración con Gran Bretaña e Italia, concluía que el buque alijaba cinco toneladas de cocaína enviadas por el cartel colombiano de Los Mellizos a las mafias albanesas. Una semana después de la operación, la policía no ha podido hallar un solo gramo de droga.
06 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.La esperanza es lo último que se pierde. Hasta hay quien recuerda que la policía holandesa se pasó un mes registrando un carguero y, cuando ya se preparaba para hacer frente al mayor de los ridículos, apareció el espectacular alijo de cocaína que buscaban. Y es que dar con cinco toneladas de droga en un portacontenedores de 120 metros de eslora como el atracado en el puerto de Las Palmas de Gran Canaria es como registrar una ciudad para buscar una piso franco, aseguran los expertos navales. «El éxito de la operación no se cuestiona, se halle o no cocaína», aseguró el delegado del Plan Nacional Sobre Drogas, Gonzalo Robles. «Estamos en una operación internacional _añadió_ en la que han colaborado siete países y a España le ha tocado el cometido de rematarla con el asalto físico de un barco que estaba reclamado por sus actividades, ya acreditadas, en el narcotráfico». Scotland Yard insiste Entre tanto, la policía comenzó ayer a licuar el asfalto que transportaba el buque, en bidones y en estado sólido, por si el supuesto alijo de cocaína hubiera sido mezclado con esta mercancía para ocultarlo. Así se constató hace meses en otro envío de droga a la misma empresa albanesa ubicada en Italia a la que iba dirigido el asfalto del Privilege. En las labores de búsqueda intervienen ochenta policías españoles y un reducido grupo de británicos antinarcóticos enviados por el Gobierno de Tony Blair. Y es que Scotland Yard se encargó de dar la información de que a bordo del barco había droga. Además, se ocupó de seguir vía satélite la evolución del barco hasta su apresamiento. En este seguimiento, se sigue insistiendo, no se detectó ninguna maniobra que permita sospechar que el barco se deshizo de la droga.