La reunión entre Gobierno y PNV concluye sin acercamiento

JOSÉ MORALES MADRID

ESPAÑA

Anasagasti exige a Mayor Oreja que el Gobierno «no aísle al mundo de HB» Jaime Mayor Oreja e Iñaki Anasagasti se miraron ayer «a los ojos», se dijeron lo que tenían que decirse y dieron por concluido el primer contacto oficial en muchos meses entre el Gobierno y el PNV, sin acercar posturas y con mucho escepticismo. La ironía que empleó el portavoz nacionalista en el Congreso al valorar las dos horas de reunión con Mayor Oreja se esfumó cuando resumió las exigencias trasladas al ministro. Entre ellas, una muy clara: el PNV no está dispuesto «al aislamiento del mundo de Herri Batasuna, ni podemos estar de acuerdo con esta política nefasta de quien une nacionalismo y violencia».

04 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Nadie esperaba mucho del encuentro y el resultado fue acorde con las expectativas. Eso sí, la diplomacia pudo con las malas formas. Anasagasti insistió en que hasta cuatro veces pidieron a Mayor Oreja que el PP «haga un esfuerzo y acuda a la ronda de conversaciones» con el lehendakari». El intento cayó en saco roto. Según Anasagasti, ambas partes habrían pasado casi de puntillas sobre tres puntos que aportaron munición a duros ataques intercambiados. Sobre el Pacto de Lizarra, reiteró que «está muerto. ¿Qué más hace falta, ver la esquela?», al tiempo que recordó que Arzalluz dejó claro que «a Lizarra le puso ETA una bomba lapa». Sobre la segunda cuestión, la valoración del acuerdo entre Gobierno y PSOE, Anasagasti aclaró que la única discrepancia es la interpretación del papel de la Constitución y el Estatuto. A su juicio, la Carta Magna no es inamovible mientras que sobre el Estatuto «el PP no debe darnos clases al PNV porque no lo votó». Vías de diálogo La tripleta de desencuentros discutidos por Mayor Oreja y la delegación nacionalista _que completaban los parlamentarios Joxe Joan González de Txabarri y Joseba Zubia_ se cerraba con la necesidad de abrir vías de diálogo. Anasagasti resumió la cuestión afirmando que «sin el PP no se puede hacer nada y tampoco sin el PNV». Consideró que ante ETA no cabe sólo la vía policial sino también la política. Criticó el plantón dado a Ibarretxe por el PP, porque «el lehendakari no es ningún nazi, es un demócrata y está haciendo un planteamiento serio». Anasagasti midió sus palabras, pero no evitó intercalar valoraciones contundentes sobre las acusaciones del presidente, que tachó de «injustas», además de estar hechas en una comparecencia que «iba más allá del propio odio».