OPERACIÓN OSTRA Las autoridades rebajaron de once a cinco toneladas la previsión de estupefacientes que esperan incautarse La operación Ostra está a punto de culminar uno de los mayores golpes al tráfico internacional de cocaína. Conectada con la operación Orinoco, que se realizó en Venezuela del 17 al 19 de agosto, esta acción policial llevada a cabo el pasado jueves en alta mar y coordinada por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, la Fiscalía Antidroga y el juez Baltasar Garzón, podría haber supuesto _a falta del registro completo del buque nodriza «Privilege»_ la incautación de entre cinco y diez toneladas de cocaína, que se sumarían a las diez que ya fueron interceptadas en Venezuela en agosto.
02 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.De momento, las autoridades españolas no han adelantado la cantidad exacta de droga aprehendida en el buque Privilege, de 120 metros de eslora, hasta que el registro que se realiza en el arsenal militar de Las Palmas concluya por completo, algo que podría tardar «al menos tres días», según el delegado del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Gonzalo Robles. Sin embargo, las autoridades rebajaron ayer a la mitad sus previsiones sobre la droga incautada, que pasaron de casi once toneladas de cocaína a cinco. Por el momento, Gonzalo Robles confirmó que el destino de la droga que transportaba el barco nodriza era Italia, sin que haya ningún clan español implicado. La última parte de la operación Ostra se llevó a cabo el pasado jueves, cuando doce miembros del Grupo Especial de Operaciones (GEO) y seis especialistas del Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA) abordaron el buque Privilege cuando éste se encontraba a 200 millas náuticas de las islas Canarias, y después de solicitar el preceptivo permiso al consulado de Santo Tomé y Príncipe _bandera bajo la que navegaba el barco_ dado que estaba en aguas internacionales. En tres minutos Los especialistas policiales se acercaron al buque a bordo de varias patrulleras de la Armada y a una distancia prudencial para evitar que arrojaran la carga al mar, según relató el subdirector operativo de la Policía, Pedro Gómez Pintado. Una vez interceptado el Privilege, varios geos se descolgaron desde un helicóptero y «en menos de tres minutos» se hicieron con el control e inmovilizaron a la tripulación del barco, que estaba desarmada. El único incidente durante la operación fue el esguince de tobillo que sufrió uno los geos que participaron en el abordaje. Posteriormente, los agentes del SVA condujeron lentamente al Privilege al puerto de Gran Canaria, donde atracó en la madrugada de ayer. Pocas horas después comenzó el «difícil registro» de la nave y de la carga que transportaba, 5.000 toneladas de acero y 1.000 de asfalto. Según Gonzalo Robles, los especialistas sospechan que el alijo de droga podría encontrarse en la estructura del buque, que fue modificada, según manifestó el propio capitán del buque. Éste, de origen panameño, su segundo, un ciudadano mexicano, y los 18 tripulantes filipinos declararon ayer en la comisaría de policía.