Una mujer sin identificar conducía el coche bomba que fue explosionado en Huesca

COLPISA MADRID

ESPAÑA

OFENSIVA TERRORISTA / Las fuerzas de seguridad desconocen el destino de los cien kilos de explosivos que contenía el vehículo La fortuna, en forma de avería o de presencia de las fuerzas de seguridad, ha frustado un nuevo atentado de ETA. El abandono de cien kilos de explosivos en el interior de un coche, en Benabarre (Huesca), demuestra que la dirección de la banda terrorista trata de abastecer a sus comandos para impulsar la ofensiva que mantiene este verano. El destino del centenar de kilos de explosivos es una de las incógnitas que investigan las fuerzas de seguridad, que, además, sólo tienen el retrato robot de una mujer que conducía el Renault 19, ya que un testigo que habló con ella no ha logrado identificarla a través de las fotografías que le han mostrado.

15 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

El coche bomba explosionado ayer apareció en la misma ruta empleada en diciembre por ETA para hacer entrar en España, a través de los Pirineos, dos furgonetas cargadas con dos toneladas de explosivos que viajaban a Madrid y que fueron interceptadas en Calatayud. En una ofensiva etarra que no cesa, el hallazgo de este transporte de explosivos demuestra la voluntad de la banda terrorista de sembrar el terror por medio de coches bomba. Un gran hongo de humo y fuego, seguido de un fuerte estampido, puso fin a la tensión vivida durante 19 horas en la comarca prepirenaica oscense de la Litera, después de que, sobre las 16 horas del lunes, fuera localizado el vehículo, en el kilómetro 51 de la N-230. Un hombre, vecino de una masía próxima, explicó a los agentes del instituto armado que cerca del mediodía se encontró con el vehículo parado en una cuneta y se acercó a la conductora, «joven y guapa», para ofrecerle su ayuda. Ella aseguró que le fallaba la batería, pero que ya había avisado a su hermano, que, según la explicación que dio, se encontraba cerca de allí. El testigo se alejó sin fijarse demasiado en los rasgos de la mujer y no pudo identificarla en las fotografías que le fueron mostradas posteriormente por las fuerzas de seguridad. Una vez que la Guardia Civil comprobó que las matrículas del R-19 eran falsas y una vez que los perros adiestrados detectaron explosivos, los agentes acordonaron la zona y cortaron la N-230 en un tramo de veinte kilómetros. Asimismo, fue suspendido el suministro eléctrico de la línea de alta tensión que pasaba por las inmediaciones del lugar. A la luz del día Los especialistas decidieron deflagrar el coche mediante una carga cebo, pero optaron por aplazar la operación hasta ayer por la mañana por razones de seguridad, para realizar su labor a la luz del día. Tras comprobar que la zona estaba completamente despejada, los agentes procedieron, poco antes de las 11 horas, a la detonación del automóvil, una explosión seca que pudieron escuchar los vecinos de la zona en un radio de varios kilómetros.