España e Italia acuerdan crear un espacio común para la entrega de mafiosos

EFE MADRID

ESPAÑA

Los ministros de Justicia de España e Italia, Ángel Acebes y Piero Fassino, respectivamente, acordaron ayer establecer un espacio común de justicia, seguridad y libertad, que agilice los trámites para facilitar la entrega de los mafiosos italianos que se refugian y actúan desde territorio español.

20 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Acebes y Fassino firmaron un Protocolo de Cooperación en Materia de Extradición y una declaración conjunta en la que ambos países se comprometen a crear ese espacio judicial. Con él desaparecerá el procedimiento clásico de extradición y se eliminarán las fronteras entre los dos estados para la persecución de delitos. La firma de este convenio ha sido fruto de las negociaciones llevadas a cabo por ambos países a raíz de la polémica desatada por el hecho de que el Tribunal Constitucional español haya denegado diversas extradiciones de mafiosos reclamados por Italia. La razón esgrimida fue que los jueces entineden que la ley española no permite entregar a una persona que ha sido condenada en su país sin haber estado presente en el juicio, como ocurrió en estos casos. Según el acuerdo firmado, «ningún delincuente que sea reclamado por alguno de los dos estados y se refugie en España o en Italia encontrará amparo legal en sus territorios». Legislación italiana En este punto, el ministro de Justicia italiano aseguró que su país no modificará su legislación, que recoge la posibilidad de juzgar y condenar en ausencia del acusado. Según Piero Fassimo, este ordenamiento jurídico es «coherente» con los las leyes judiciales internacionales y es aceptado en muchos países como ajustado a los derechos fundametales del hombre. Ambos ministros quisieron resaltar que la firma de este Protocolo de Extradición y la Declaración Conjunta significará, en futuro breve, la supresión de la extradición con sus actuales problemas, llegando a un espacio único de seguridad y justicia. Mientras tanto, se comprometen a potenciar la coperación policial, agilizando la detención y entrega de delincuentes reclamados, a fin de evitar el problema planteado con una condena en rebeldía.