El defensor del pueblo vasco advierte que la fractura social en Euskadi es el principal obstáculo para la paz La policía nacional registró la madrugada de ayer una herriko taberna de Euskal Herritarrok en San Sebastián, en la que se incautó de dos cócteles molotov, cinco cohetes y dos botellas de gasolina, según la Subdelegación del Gobierno de Guipúzcoa.
29 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.También, según las fuentes, había cinco capuchas, una pancarta y varias pegatinas con el anagrama de ETA. El registro se efectuó entre la 1 y las 4 de la madrugada en la calle Juan de Bilbao y fue ordenado por el juzgado de instrucción número 3 de la Audiencia Nacional. Miembros de EH señalaron que el registro es «un nuevo intento de criminalización de la izquierda abertzale» y añadieron que los agentes se incautaron de facturas y de un disco duro. Fractura social El ararteko (defensor del pueblo vasco), Xabier Markiegi, opinó ayer que junto al terrorismo, la sociedad vasca tiene otro problema preocupante: la honda fractura social entre «vascos con identidades y proyectos diferentes», que a su juicio es el principal obstáculo para la paz. Markiegi hizo estas delcaraciones en las XV Jornadas de Coordinación de Defensores del Pueblo, que se desarrollan en Vitoria. Markiegi no fue reelegido ayer para el cargo en el Parlamento vasco. En las votaciones secretas, 25 diputados apoyaron la propuesta del PNV e IU favorable a su reelección y 35 votaron en blanco. Para la designación de ararteko se necesitan tres quintas parte de la Cámara, es decir, 45 parlamentarios. EH no participó en la votación. Markiegi, que concluyó su mandato en marzo, podrá ejercer en funciones hasta septiembre.