Los «populares» rechazan la condolencia de quienes mantienen pactos con «el brazo político de los asesinos» La totalidad de formaciones políticas vascas, con la habitual excepción de EH, condenó ayer sin paliativos el asesinato del concejal del PP en Durango Jesús María Pedrosa.
04 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El lehendakari Juan José Ibarretxe pidió a toda la sociedad que «de forma unitaria, sin fisuras, exprese su repulsa por este último atentado y manifieste su rechazo a la violencia terrorista de ETA». En este sentido, reclamó unidad «para exigirle rotundamente a ETA que respete la voluntad del pueblo vasco y desaparezca».
Ibarretxe aseguró que la muerte del edil popular supone un atentado contra el conjunto de los demócratas y advirtió a ETA de que carece de cualquier legitimidad para defender proyecto político alguno con las armas.
El Gobierno vasco celebró un consejo extraordinario de urgencia en Bilbao. A su conclusión, Ibarretxe, que antes había visitado a la esposa e hijos del concejal asesinado, dio lectura a una declaración institucional en la que, visiblemente conmocionado, condenó este nuevo atentado y expresó la solidaridad a la familia y allegados de Pedrosa, así como a sus compañeros de partido en el PP.
El presidente del PP en el País Vasco, Carlos Iturgaiz, rechazó las condolencias y, tras condenar el asesinato de su compañero, advirtió «a todos aquellos fariseos que vengan ahora a dar pésame, que no lo necesitamos».
El Gobierno español volvió a exigir al PNV la ruptura de sus acuerdos con EH. El vicepresidente primero, Mariano Rajoy, el ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, y el titular de Fomento, Francisco Alvarez Cascos, viajaron a Durango nada más conocer la noticia del atentado, para dar el pésame a su famila. Javier Arenas pidió al Ibarretxe que se abstenga de convocar actos de manera unilateral y sin consultar previamente con el partido gubernamental.
El ministro de Interior subrayó que, tras este nuevo atentado de la banda terrorista, «hay que romper con los terroristas y con los grupos que le apoyan». El vicepresidente primero del Ejecutivo, Mariano Rajoy, aseguró que «las cosas irán por muy mal camino mientras los enloquecidos dirigentes del PNV no rompan con EH y ETA».