José Bono, presidente de Castilla-La Mancha y posible candidato a la secretaría general socialista José Bono todavía espera el momento más oportuno para anunciar formalmente su candidatura a la secretaría general del PSOE. Pero ya ha cambiado su lenguaje y los comentarios mordaces que antaño dispensaba se han vuelto de pronto suaves y moderados. Tiene claro en todo caso que sus rivales están en el PP y no entre los competidores por el liderazgo de su partido y es de los pocos que está convencido de que los socialistas pueden ganar al PP en las próximas elecciones. Pero para ello es necesario un líder con autoridad. Su aval principal son sus 18 años al frente del gobierno de Castilla-La Mancha.
03 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.A pesar de no querer reconocerlo directamente, la candidatura de José Bono a la secretaría general del PSOE parece un hecho claro, y es sólo cuestión de tiempo que se haga pública.
_¿Va a formalizar por fin su candidatura?
_Dentro de poco tiempo anunciaré mi decisión, que ya he adoptado. Sabré comportarme de manera que nadie interprete que doy un paso atrás o que hago un cálculo de riesgos para asegurarme una situación cómoda.
_Usted dijo hace poco en Madrid que iba a hacer lo que todos estaban pensando. Y lo que todos piensan es que se presentará a la secretaría.
_Era una manera lúdica de contestar una pregunta cuya respuesta prácticamente todos saben.
_Cuando dice «pronto», ¿quiere decir que no va a esperar a que se abran las puertas del 35 Congreso y se abra oficialmente el plazo de presentación de candidaturas?
_Si fuera así también sería pronto, porque el Congreso está ya encima.
_Dicen que las carreras las ganan los que saben salir a tiempo. ¿Es su caso?
_La carrera que me importa no es aquella en la que pueda competir con militantes del PSOE, sino en la que pueda ser útil para colaborar a la constitución de un gobierno progresista y socialista en España.
_Entretanto, usted está recorriendo algunas federaciones socialistas. ¿Cuenta con apoyo suficiente para ganar a los otros aspirantes?
_Estoy viajando por diversos lugares de España para cumplir compromisos y obligaciones relacionados con mi cargo de presidente de Castilla-La Mancha. Respecto al apoyo que pueda recibir, creo que hoy en el PSOE es mayoritaria la posición que reclama autoridad sin autoritarismo, respeto a todas las opiniones sin pérdida de la autoridad del partido, y una profunda radicalidad en lo que afecta a la solidaridad con una gran moderación respecto al modo de hacer política. Con estos rasgos, que creo que son corriente mayoritaria en el partido, coincido sin esfuerzo.
_El que usted sea un dirigente veterano conocido en toda España: ¿le da ventaja sobre los demás aspirantes?
_Mi disposición a ser útil al partido tiene más que ver con un compromiso moral. No hago un cálculo de posibilidades a la hora de tomar decisiones.
_Si usted fuera delegado y no se presentara como candidato, ¿a quién votaría?
_Mi voto sería individual y secreto. Todos son muy dignos de tener en cuenta. Sin embargo, en Zapatero acentuaría la idea de modernidad, en Matilde la de un planteamiento más radical e izquierdista y en Rosa la audacia política.
_¿Qué falta y qué sobra para usted en el debate precongresual y en los documentos que han presentado los distintos grupos?
_Nos está faltando comprender que a los españoles no les interesan los problemas de los políticos, sino los de los ciudadanos. A veces gastamos demasiado tiempo hablando de nosotros, considerándonos el ombligo de la situación. Y la situación no tiene ombligo.