Denuncia un intento de la derecha de «borrar la excelente política de los socialistas en esa etapa» Los ataques a Felipe González, después de que éste cuestionase el papel de Adolfo Suárez en la Transición, han provocado que, por primera vez en mucho tiempo, el PSOE se una en torno a su ex-líder. Ayer, todos los aspirantes a la secretaría general le ofrecieron públicamente apoyo para evitar lo que consideran un intento de «linchamiento». La misma noche en que los ex-ministros de UCD criticaron a González, la gestora socialista reaccionó con firmeza asegurando que no admitiría «un ajuste histórico».
31 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.La polémica sobre la paternidad de la Transición política a la democracia en España sigue alimentándose. Ayer, después de que cuarenta ex-ministros de UCD firmaran un manifiesto criticando las declaraciones en las que Felipe González cuestionaba que la intención de Suárez en 1977 fuera crear unas cortes constituyentes que elaboraran la Constitución, prácticamente todo el PSOE salió a la palestra para apoyar a su ex-líder ante lo que algunos de sus más destacados líderes calificaron como «intento de linchamiento político». El presidente de Castilla-La Mancha, José Bono, más que probable aspirante a la secretaría general, dijo que «cuando he leído la lista de los ministros he reconocido su total derecho a manifestarse, pero no he podido evitar recordar que algunos de ellos dieron más disgustos a Suárez que Felipe González, pero así es la vida». Rosa Díez y Matilde Fernández se pronunciaron en términos muy similares. Díez acusó a los ex-ministros de hacer un «intento patético de reescribir su propia historia» y Matilde Fernández ve un «intento de la derecha española de tapar trece, catorce años, de excelente política de los socialistas». Por último, la esposa del propio González y diputada del PSOE, Carmen Romero, aseguró que le consta el «aprecio personal» que éste tiene por Suárez, aunque precisó que «yo no tengo ni conocimiento siquiera de las declaraciones».