10 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.
Si una provincia está siendo más castigada por las últimas borrascas en Galicia, esa es Pontevedra. Los centenares de viajeros que la semana desayunaron con la noticia de que no había trenes ayer pudieron ver el cambio en los paisajes próximos a las vías en algunos tramos, como el de Vilagarcía a Pontevedra. Antes, el ferrocarril iba pegado a fincas que eran prados, plantaciones o viñedos. Ahora, en algunos puntos, todo es agua. Tanto, que un peregrino se preguntaba ayer mirando por la ventana: «¿Esto es río o mar?». Pues ni lo uno ni lo otro, le aclararon.