l modelo más vendido en la brillante historia automovilística de Volkswagen es el Golf. Desde 1974 ese vehículo se ha comercializado en todo el mundo, a través de siete generaciones, hasta sobrepasar los 30 millones de unidades. Fue el sucesor del emblemático ?coche del pueblo? (es lo que significa Volkswagen) de los años 40, que más tarde conocerían los alemanes por Käfer (?escarabajo?) y en cuyos inicios influyó el apoyo prestado por Hitler a las ideas de Ferdinand Porsche. Aquel popular modelo de líneas redondeadas se convirtió en 1972 en el coche más fabricado de la historia, superando, con más de 15 millones de unidades, el récord que hasta entonces ostentaba el Ford T.
Curiosamente, el nombre del exitoso modelo Golf no tiene nada que ver con el deporte de los palos, sino con la famosa corriente marina que en inglés llaman Gulf Stream, y en español decimos corriente del Golfo. Buscando nombres en la misma línea, la marca alemana bautizó otros modelos como el Jetta (homenaje a la corriente del Chorro, en inglés Jet Stream) o el Scirocco (en referencia a los vientos huracanados propios del desierto del Sáhara). Quién nos iba a decir que esa poderosa industria automovilística podría hoy llegar a relacionarse con el calificativo que nos ocupa, y todo por haber sido permeable a corrientes deshonestas por un quítame allá esos óxidos de nitrógeno. El responsable de la empresa en Estados Unidos, Michael Horn, lo resumió con claridad hace pocas semanas: «Volkswagen ha sido deshonesta con los reguladores y con el público».
Además de ser nombre propio de corriente o nombre común de los accidentes geográficos que también llamamos bahías, golfo es un adjetivo que la RAE equipara con deshonesto. La relación de citas nos hace pensar en la riqueza de sinónimos posibles, y de pronto se nos ocurren los de pillo, sinvergüenza, granuja, pícaro o bribón, a los que podríamos añadir otros en desuso, como bellaco o rufián; se pone de manifiesto una riqueza del lenguaje, que sin duda obedece a nuestro gusto por los matices. Veamos.
Un granuja va por libre y es aquel que está, como un grano de uva solitaria, separado del racimo. Nos resulta pillo quien es hábil para el engaño, sagaz y astuto, pero todo ello dentro de unos límites tolerables. Históricamente, se llamaba bribón al que se daba a la briba, o sea que vivía como un pícaro holgazán. El pícaro es listo y espabilado, lo cual no tiene en principio connotaciones negativas, pero también es tramposo y desvergonzado. El calificativo de sinvergüenza tiene menos refugio: se refiere directamente a quien prescinde de la ley o la moral. Y un golfo es un falto de honestidad.
La traducción de este tipo de citas tiene sus curiosidades y grados de libertad y, como veremos, no todos los golfos son indiscutibles. Empezando por la frase de Terry Malloy en La ley del silencio, que en la versión española suena como aparece en la relación, pero que en el inglés original servía a Marlon Brando para lucir su slang con un «instead of a bum», o sea que literalmente el chico se autocalificaba con aquella parte del cuerpo que usamos para sentarnos. Por su parte, y a la hora de calificar patriotas, Ben Jonson escribió scoundrel, que otras fuentes, sin ir más allá, traducen por granuja, canalla o rufián. Pasando al francés, constatemos que el texto original de Rousseau contiene fripon, que se parece a bribón, y que George Sand prefirió coquin (?golfo, pícaro?). Por fin, la frase de Beaumarchais nos ofrece el interesante tema de los calificativos cuyo significado puede variar entre sus versiones masculina y femenina. La cita reproducida es de Las bodas de Fígaro, y procede de un texto original donde su autor escribió «friponne et fripon». Lo dicho, mucha golfería.
Palabras con historia
¡No lo entiendes! Pude ser un primera serie. Aspirar al título. Pude haber sido algo en la vida. En lugar de eso, mírame, solo soy un golfo
Terry Malloy en «La ley del silencio» (1954)
Quizá todo golfo no sea un ladrón, pero todo ladrón es un golfo
Aristóteles
¡Ah! ¡Golfa y golfo! ¡Os entendéis para reíros de mí! Sed amigos, sed amantes, sed lo que os plazca, estoy de acuerdo; pero, pardiez, para un marido?
Pierre-Augustin de Beaumarchais (1732-1799)
El patriotismo es el último recurso del golfo
Ben Jonson (1572-1637)
Nada se parece más a un hombre honesto que un golfo que conoce su oficio
George Sand (1804-1876)
Rico o pobre, potente o débil, todo ciudadano ocioso es un golfo
Jean Jacques Rousseau (1712-1778)
Un pícaro es suave como el algodón; un bobo es duro como el hierro
Proverbio chino
actividades
1. VERSIÓN ORIGINAL
Estas frases se corresponden con tres de las recogidas en las citas. Identifica a qué autor pertenece cada una y con aquella que te resulte más fácil realiza una traducción más literal y otra más libre, pero que te guste más, sin alterar el significado.
- «You don?t understand. I coulda had class. I coulda been a contender. I coulda been somebody, instead of a bum, which is what I am, let?s face it. It was you, Charley».
- «Patriotism is the last refuge of the scoundrel».
- «Rien ne ressemble tant à un honnête homme qu?un coquin qui connaît son métier».
2. OTRAS COSAS
Haz una lista de todos los modelos de coche de los que te acuerdes de memoria, y propón criterios que sirvan para clasificarlos y que sean diferentes al de su marca. Ubica en esa clasificación los modelos Sandero, Giulietta, Mondeo, Delta, Juke, Leon. Sugiere posibles criterios de una clasificación donde los modelos Panda, Picasso y Prius pertenecen a la misma categoría.
- Dibuja un diagrama donde los ladrones y los golfos representen la idea de la frase de Aristóteles.
- El Passat de Volkswagen corresponde también a un tipo de vientos que soplan entre los trópicos y el ecuador. En verano lo hacen de manera continua, del nordeste al suroeste en el hemisferio norte. Averigua el nombre castellano de estos vientos.
- El Lazarillo representa la visión amable del pícaro. Para sobrevivir se sirve del ingenio, que es quizás su única arma; no es un ladrón, sino un golfo.