Feijoo y Beiras emparedan al PSdeG

M. Cheda REDACCIÓN / LA VOZ

ELECCIONES 2016

Aprovechándose de la debilidad de su adversario, el PPdeG intenta captar a votantes socialistas para frenar a Podemos, y En Marea, para que mande «a auténtica esquerda»

16 jun 2016 . Actualizado a las 12:37 h.

Personajes antagónicos, cada uno con sus discursos, formas y propósitos, Alberto Núñez Feijoo y Xosé Manuel Beiras coinciden estos días en estrategia. Misión, fagocitar al PSdeG. Aprovechando su actual debilidad, tratan de emparedarlo. El uno por la derecha, para frenar al «populismo», y el otro por la izquierda, con finalidad opuesta: que en la Moncloa mande «a auténtica esquerda». Los líderes del socialismo gallego se revuelven y vaticinan a los promotores de la opa hostil una «gran sorpresa» en las urnas.

De acuerdo con la encuesta difundida por el CIS el pasado jueves, para pronunciarse el 26J unas 20.000 personas dudan entre el PSOE y En Marea, la coalición que conforman Podemos, Izquierda Unida y Anova. Por extrapolación, de ese mismo sondeo se infiere que aproximadamente otros 60.000 gallegos no tienen muy claro si avalar a Pedro Sánchez o bien a Mariano Rajoy. O sea, ahí fuera aguarda todo un océano de votos a la deriva. Con los progresistas cotizando a la baja en la bolsa demoscópica, sin secretario general en la comunidad y aún no repuestos de su enfrentamiento interno en las primarias de mayo, Feijoo y Beiras han decidido sacar la caña.

El presidente del PPdeG recorre Galicia alertando de la, a su juicio, inutilidad de respaldar a Ciudadanos. Pero también, «para concentrar esforzos», apelando a los «moderados» y «decepcionados» que en los anteriores comicios apostaron por Sánchez. «Agora -sostiene- é lóxica a súa indecisión porque, visto o visto, un non sabe a que aterse. O PSOE demostrou non ter criterio. [...] O voto que empeza nel pode acabar no populismo». Si suma mayoría suficiente con Podemos, pronostica, ambas fuerzas formarán Gobierno. Y ese Ejecutivo «estará contra Reganosa, o naval, Citroën, o polígono de Rozas, o AVE... En contra de España», previno anoche en Ferrol. Además, añadió, el sufragio en favor de los progresistas «é contraproducente» tanto para el empleo como para la economía.

El líder de Anova también aspira a arañar apoyos entre la parroquia socialista. Se afana en ello con argumentos contrarios a los de Feijoo y un público objetivo diferente: los simpatizantes menos situados en el centro ideológico. En su mitin tipo figura destacado que no habrá «cambio de verdade» si Podemos y sus satélites, como En Marea, no logran sobrepasar ampliamente a un PSOE echado a los brazos de la derecha. «Houbo quen dixo que é de esquerdas, pero prefire pactar co partido de Primo de Rivera [Ciudadanos] e impoñernos un trágala», denuncia.

Comprimido por estos movimientos de Beiras y Feijoo, el PSdeG trata de dar la vuelta al calcetín. Entre el «inmovilismo» de Rajoy y la «aventura» de Iglesias, solo queda Sánchez, sentenció ayer el candidato del partido a la presidencia de la Xunta, Xoaquín Fernández Leiceaga, quien censuró los intentos de «querer polarizar» la campaña. «A trampa na que nos intentan meter -auguró- non terá éxito».