El espectáculo es lo primero

Juan Carlos martínez REDACCIÓN / LA VOZ

ELECCIONES 2016

Los candidatos se han prestado a casi cualquier cosa para ganar apariencia de proximidad

18 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

El jueves, penúltimo día de campaña, el vídeo más visto en las redes fue el falso doblaje de una escena de Pulp Fiction. Vincent Vega (Travolta) le dice al otro matón que en España va a haber elecciones y que son «las más chungas» de las últimas décadas. «Acaban votando, pero ni tienen ni idea de lo que dicen los programas de los partidos». Jules (Samuel L. Jackson) replica: «¡Eso es como pagar a un albañil para que te haga una reforma sin que te explique lo que te va a hacer!». Y luego hacen una descripción pedestre de los defectos de cada partido. En vista del éxito, se puede sospechar que muchos votantes compartan esa visión despectiva.

Toda la culpa no sería, en tal caso, de los ciudadanos. Los candidatos se han embarcado en una nueva forma de hacer campaña que lleva a la trivialización. El antropólogo Manuel Mandianes definía en estas páginas a qué responde esta deriva: «El mundo actual tiende a la teatralización». Para el profesor, la política clásica formaba, mientras que la actual tiene como objetivo «vaciar las cabezas de los ciudadanos para llenarlas de eslóganes».

A estas alturas da la impresión de que los candidatos se han prestado a cualquier cosa con tal de colarse en la televisión, que es una forma más eficaz que los mítines de acercarse a los indecisos. La coreografía de Soraya Sáenz de Santamaría, el futbolín de Rajoy, el rápel de Pedro Sánchez, el recital de guitarra de Pablo Iglesias, el accidentado rali de Albert Rivera son muestras de esa avidez de minutos en pantalla. Por querer parecer próximos, resultan artificiales y el público se burla de ellos. Así no hay forma, Vincent, de conocer los programas.

Minutos de gloria

En el conjunto de la campaña, los grandes éxitos en las redes sociales ha venido precisamente de los momentos ridículos. La ausencia de Rajoy en el debate a cuatro del día 7 fue la mina para los fabricantes de fotos trucadas. Su pregunta: «¿Y la europea?» en la entrevista con Carlos Alsina durante la campaña de las autonómicas catalanas todavía es la muletilla preferida de los tuiteros. Hagan la prueba de escribir en Google «¿Y la» y verán que el navegador ofrece la frase completa como segunda opción.

Albert Rivera ha sido víctima de su incapacidad para estarse quieto. Los memes más frecuentes del líder de Ciudadanos lo representan movido, triplicado o sustituido por Chiquito de la Calzada. Al contrario, Pedro Sánchez, que casi nunca pierde la pose, aparece retratado por sus críticos como un maniquí o como el muñeco Ken, el novio de Barbie. A Pablo Iglesias le han atizado poniéndole encima los chándales patrióticos de Chávez y Maduro. Su repetido «no os pongáis nerviosos» vale para ridiculizarlo en todo tipo de escenarios.

Otro filón para las redes fue la incursión del ministro del Interior, cuando dijo que tenía un ángel de la guarda que le ayudaba a aparcar. El debate a dos entre Rajoy y Sánchez fue el último hito de la campaña, aunque casi fue más protagonista la paciencia de Manuel Campo Vidal que los insultos entre los contendientes.

Con todos estos ingredientes, cada vez parecerá más sensata la extraña afirmación del candidato de Ciudadanos por A Coruña en V Televisión: «Las propuestas las haremos a partir del día 20».

A prueba el sistema de escrutinio electoral, que ya no hará Indra

Las primeras pruebas del sistema con el que se efectuará el recuento de los votos el domingo se han efectuado en Málaga, con algún nerviosismo porque ya no lo llevará a cabo Indra, como era tradicional, sino una UTE formada por Tecnocom y Scytl.

Los funcionarios responsables de los ensayos señalaron que todo ha ido «razonablemente bien», porque han sufrido algunos fallos en los mecanismos de retransmisión. Sin embargo, esperan que el domingo no se produzca ningún retraso.