Las incógnitas del día después

Domingos Sampedro
domingos sampedro SANTIAGO / LA VOZ

ELECCIONES 2016

edgardo carosía

La falta de tradición de pactos de las mareas añade más incertidumbre al 24M. Los socios de AGE encontraron su hueco al no concurrir Podemos

19 may 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

A Coruña, Santiago, Lugo y, en menor medida, Ourense. Esos parecen ser los puntos más calientes de la batalla por las ciudades que depararán las elecciones municipales en Galicia, cuyo resultado se dirimirá el próximo domingo. En todas ellas se dibuja un escenario de gobierno muy abierto, que lo mismo puede caer del lado de los alcaldes en ejercicio, principalmente el PP y el PSOE, que de las coaliciones instrumentales registradas hace solo unas semanas con las que no existe tradición alguna a la hora de alcanzar acuerdos.

1. Un escenario de pactos que no cuenta con precedentes en Galicia

Uno de los rasgos distintivos de las municipales del 24M es la concurrencia de las llamadas mareas, coaliciones instrumentales registradas hace solo unos meses, por no decir semanas, pero que generan una enorme desconfianza en las fuerzas tradicionales sobre la posibilidad de llegar a acuerdos. Más incluso de lo que generó el BNG en 1999, cuando el PSOE le abrió la puerta de la alcaldía de las ciudades de Vigo, Pontevedra y Ferrol. La diferencia ahora es que está más diluido el nombre de los partidos que se agazapan detrás de las mareas, hay dudas sobre su vocación de permanencia en unas coaliciones en constante transformación e incluso sobre si serán capaces de cumplir los compromisos en caso de llegar a acuerdos.

2. La incertidumbre en torno a la concurrencia de Podemos

En los comicios del 24M hay otro ingrediente nuevo, relativo a la incertidumbre que rodea a las fuerzas concurrentes. Es una duda que alimentó Podemos cuando decidió no presentarse a las municipales, aunque sí a las autonómicas que se celebran en trece comunidades. Es más, el partido de Pablo Iglesias desautorizó expresamente a alguno de sus dirigentes locales en Galicia que intentaron formar candidatura, como ocurrió en A Estrada. La orden es clara: Podemos no se presenta. Lo cual no impide que se haya podido enviar un mensaje equívoco al elector gallego, toda vez que este partido sí le dio su apoyo a algunas candidaturas y el propio Iglesias participó en un mitin en A Coruña.

3. Los mismos socios de AGE, pero con un nuevo revestimiento

Con Podemos situado en el borde exterior de las mareas, apoyando a algunas, pero sin candidatar a sus dirigentes, las coaliciones que se han erigido en alternativa de gobierno en ciudades como A Coruña o Santiago son en realidad una AGE reajustada, pues son los socios que formaron el grupo que lidera Xosé Manuel Beiras los principales promotores de las mareas. Estas coaliciones, por tanto, está formadas por Esquerda Unida y Anova, a veces también por Equo y el Espazo Ecosocialista, otras incluso por Compromiso por Galicia. Pero ni la numerosa presencia de independientes disuade a partidos como el PSOE o BNG de ver en las mareas una AGE bis que se puede sufrir las mismas debilidades que ya mostró en el Parlamento.

4. El peso de la decisión queda en manos de los indecisos

Uno de cada tres electores, por término medio, no ha decidido a quién votará el domingo o, al menos, se muestra renuente a confesarlo. Es a este amplio contingente de potenciales votantes al que se están dirigiendo de forma más incisiva los principales candidatos para poder resolver la papeleta de la gobernación. Pero está por ver qué ocurrirá si la movilización de última hora, de producirse, insiste en dejar escenarios abiertos. Algunas de las fuerzas que integran las mareas, como EU y Anova, tienen dudas de que el PSOE vaya a investir a sus candidatos. Y los socialistas, a priori, tampoco se definen. Esperarán a ver qué ocurre.