Rajoy busca pactar con PSOE y Ciudadanos

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

ELECCIONES 2016

Aznar abre las hostilidades y reclama al líder del PP en el comité ejecutivo que convoque un «congreso abierto» para «recuperar la confianza de los españoles y el espacio de centroderecha»

22 dic 2015 . Actualizado a las 08:57 h.

Mariano Rajoy está dispuesto a dialogar «con generosidad» y «amplitud de miras» con otras fuerzas políticas para conseguir ser investido y conformar un Gobierno «estable» y que aporte «certidumbres» tanto a los españoles como al resto de Europa y los mercados internacionales. Eso es lo que afirmó ayer tras la reunión del comité ejecutivo nacional del PP, que le mostró su apoyo. Aunque no precisó con qué partidos va a dialogar para buscar esa mayoría estable, dejó claro que lo hará con aquellos con los que comparte posición en los grandes temas de Estado. Una definición en la que, desde la óptica del PP, solo encajan el PSOE y Ciudadanos.

La idea de Rajoy es incidir en aquellas cuestiones en las que coincide con los socialistas para facilitar un acuerdo que, por lo que dio a entender, no sería solo para la investidura, sino para garantizar la estabilidad de su Gobierno. Por eso, destacó que una gran mayoría de españoles han votado a formaciones que comparten «la defensa del orden constitucional, la unidad de España, la soberanía nacional, la igualdad de los españoles, el papel de España en el mundo y en la lucha contra el terrorismo». Nada en lo que el PSOE no pueda estar de acuerdo con el PP. Con ello, sitúa a Pedro Sánchez en la tesitura de aceptar que defiende esos valores o aliarse con partidos que no los comparten.

Rajoy está convencido de poder lograr ese acuerdo de gobernabilidad y no contempla de momento la repetición de las elecciones porque, según dijo, «lo peor que le podía pasar al país» es que «no se pudiera gobernar». Tampoco se plantea, porque nadie se lo ha pedido de momento, que el PP presente otra candidato a la investidura. «Haré lo que pueda para conseguir un entendimiento sobre la base de los principios constitucionales», dijo. Con ese objetivo, iniciará pronto una ronda de contactos con otros partidos, entre los que no se incluirán los nacionalistas. Y pretende llegar a un acuerdo antes de que el 13 de enero se constituyan las Cortes, porque ya entonces será necesario pactar para elegir al presidente del Congreso y a los miembros de la Mesa.

Ataque directo de Aznar

Pero, mas allá de darle su apoyo para que consiga la investidura, una parte del PP está dispuesta a abrir la batalla interna para pasarle factura por el mal resultado sin esperar siquiera a ver si consigue ser presidente. Y, al frente de ese grupo, se situó ayer sin tapujos José María Aznar. El ex presidente del Gobierno, que solo había acudido a dos reuniones del comité ejecutivo desde que salió de la Moncloa en el 2004, se presentó ayer en Génova y tomó la palabra para reclamar a Rajoy un «congreso abierto» del partido. Según un texto difundido por la propia oficina, Aznar, respaldó «los esfuerzos» de Rajoy para ser investido. Pero a renglón seguido señaló que en el partido se requiere «una reflexión profunda» para recuperar «la confianza de los españoles» y «el espacio de centroderecha».

Esa reflexión tiene que articularse, según Aznar, en un congreso que, en su opinión, «debe ser abierto para que los militantes puedan definir el futuro de nuestro proyecto y elegir la dirección del partido». «Por supuesto, no hace falta que os diga que yo no tengo la más mínima intención de presentarme a nada», concluyó Aznar. También tomó la palabra la presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, siempre dispuesta a poner sal en las heridas de Rajoy, y retomó el discurso crítico de Aznar señalando que en los últimos años el partido ha recibido «siete avisos» que no ha escuchado.

Rajoy eludió después en rueda de prensa cualquier polémica y confirmó que el congreso del partido se celebrará «en su momento» cuando se forme un Gobierno. Será «abierto, como todos los del PP», añadió sin ocultar su malestar. Y confirmó que en ese congreso se presentará para ser reelegido presidente del PP porque se encuentra «con fuerzas y ánimo» para ello, aunque no aclaró si, en caso de no lograr la presidencia, se plantearía también seguir liderando el partido.

Moody?s alerta de la incertidumbre por los resultados

La agencia de calificación de riesgo Moody?s considera que el resultado de las elecciones aumenta la incertidumbre política y siembra dudas sobre la continuidad de las reformas y la reducción del déficit público. Las negociaciones, asegura, serán tenidas en cuenta al pronunciarse sobre la calificación de la deuda, que ahora es positiva, Baa2, dos escalones por encima del bono basura.

Los populares creen que repetir las elecciones les beneficiaría

Rajoy obtuvo el aval de todo el PP, incluidos Aznar y Esperanza Aguirre, para dialogar con otras fuerzas e intentar ser investido. Ni el líder del PP en rueda de prensa, ni ningún otro dirigente a puerta cerrada, apostó por la repetición de las elecciones. Esos fueron los discursos oficiales. Pero hay otros que ni siquiera se pronuncian en ese ámbito, porque los protagonistas saben que lo que digan será filtrado de inmediato. Fuera de micrófono, en el PP dejan ver que no tienen ningún miedo a que se repitan las elecciones porque están convencidos de que en una segunda vuelta mejorarían mucho sus resultados y atraerían, por efecto del voto útil, casi todo el apoyo que había emigrado a Ciudadanos. Eso hace que afronten las negociaciones desde lo que consideran una posición de fuerza, porque es a sus rivales del PSOE y Podemos, y sobre todo a su posible aliado de Ciudadanos, a los que menos les conviene ir a nuevos comicios.

Solo ha hablado con Sánchez

Rajoy negó ayer que tenga intención de hablar por ahora con la andaluza Susana Díaz en lugar de con Pedro Sánchez, y confirmó que desde que se han celebrado las elecciones solo ha hablado con el líder del PSOE y se ha «mensajeado» con Albert Rivera. «Iglesias me hizo una pregunta por mensaje, pero no era importante», añadió, sin desvelar el contenido de ese SMS.