Ante el covid, centros públicos y privados se vuelcan en diseñar visitas virtuales
22 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.Las jornadas de puertas abiertas de los colegios, una costumbre adoptada hace pocos años, se reinventa en este. El próximo lunes día 1 comienza el plazo para inscribir a los hijos en un colegio nuevo y, con las limitaciones que exige la pandemia, los centros optan por las visitas virtuales: unas se hacen a través de vídeos colgados en la web; otras, en streaming en días concretos con o sin cita previa. Este es un recorrido sobre lo que ofrece la web:
escuelas unitarias
Muy movilizadas. Las escuelas rurales se juegan mucho cada marzo, tanto como su supervivencia: menos de 6 alumnos equivale al cierre. Por eso se movilizan mucho estos días para atraer a la «clientela»: jornadas de puertas abiertas en streaming las protagonizan desde el CRA (unión de escuelas) de Ponteceso a Gondomar.
A vista de dron. El CRA de Dodro es el ejemplo de escuela que cuelga un vídeo (7 minutos) sobre su oferta. Desde imágenes de la comarca a vista de dron (impresionantes) a vídeos de cada una de las escuelas que forma parte de la red. Con suave música celta se ven centros impecables, llenos de luz y juguetes, puro orden y limpieza. Hacia el final aparecen fotos de niños trabajando con diferentes materiales y con sus mascarillas, en plena naturaleza (unas mandarinas están disfrazadas de calabazas de Halloween). Hay ordenadores, cuentos en inglés, tabletas, chimeneas, exposiciones, pintura en el suelo y acaba con frases de los cativos: «Estamos deseando ter novos compañeiros», dicen para despedirse.
Primaria
De todo un poco. Más irregular es la propuesta de los centros públicos de primaria. Una gran mayoría ha optado por no pensar en la matrícula, pero otros, han decidido dar un paso al frente para ayudar a las familias a decidirse. Muchos con unas fotos colgadas en la web y anuncio de jornadas de puertas abiertas con las restricciones por covid, otros con una oferta más amplia.
Fotos en 360. Es la propuesta del CEIP A Gándara, de Narón: una serie de fotos que se pueden mover en la pantalla para ver las instalaciones. Un esfuerzo reseñable al que le faltan niños.
Con música. En el siguiente nivel están los centros que a los vídeos o fotos (sin niños) les ponen algo de música. Es el caso del CEIP Luis Pimentel de Lugo o el CEIP Sagrada Familia de A Coruña. Es un vídeo de 4 minutos para recorrer la entrada, el patio cubierto, las pistas de baloncesto y fútbol, las zonas verdes (el bosque, le llaman, no sin razón), el parque infantil, la conserjería, baños, biblioteca, pabellón, comedor...
Niños protagonistas. Las propuestas anteriores, siendo correctas, están lejos de lo que ofrece el CEIP Raquel Camacho de A Coruña: una alumna (con mascarilla) da la bienvenida al centro en una visita virtual de un minuto donde se destaca la apuesta del colegio por la creatividad, la tecnología, las ciencias, las artes plásticas y la lectura (en una escena con el escritor Manolo Rivas incluido). Como complemento, quien lo desee puede concertar una visita presencial individualizada.
Institutos públicos
Poca oferta. Los institutos de secundaria son los menos movilizados en la Red. Tal vez porque las familias van al que «le toca» y son más realistas en sus exigencias hacia el centro.
En días señalados. Las visitas virtuales suelen hacerse en días señalados: por ejemplo, el IES Frei Martín Sarmiento de Pontevedra tuvo una el 27 de enero y hay otra programada para el día 3 de marzo (hay que inscribirse), como el Xunqueira II, en la misma ciudad, con un encuentro a las 6 de la tarde del próximo miércoles. Otros, como Os Rosais 2 (Vigo) tienen una propuesta minimalista: fotos de muy buena calidad en 360 para visitar el centro, aulas, pabellón y laboratorios incluidos.
Visita espectacular. Pero sin duda lo mejor es que sean los protagonistas los que guíen la visita, y si lo hacen con soltura y buen humor, es perfecto. Como Alba y Rafa, dos alumnos del IES Blanco Amor de Ourense (que también ofrece visitas presenciales en grupos mínimos) que hipnotizan al espectador al hablar de su centro, de jardines inmensos y «vintage». En su paseo de tres minutos cuentan cómo el centro apuesta por los idiomas, el bachillerato de excelencia (tiene StemBach) y el talento matemático, como hay un horario amplio (diurno y nocturno) y muchas extraescolares (máis que en High School Musical). Por si fuera poco, la cafetería ofrece un pincho de tortilla que, dicen, es irresistible.
colegios concertados
Mucho esfuerzo. Hace años que los colegios concertados se esfuerza en la captación de alumnado durante las jornadas de puertas abiertas. Sienten una presión mucho mayor que los públicos y eso se traduce en visitas muy bien preparadas, donde se resalta la parte positiva del colegio y despliegan ante los padres todas sus fortalezas. Ahora, con la pandemia son los que mejor se han adaptado.
En vídeo. Muchos tienen colgado en su web un vídeo preparado para la ocasión. Es el caso del San Juan Bosco Salesianos de A Coruña, donde desde el día 10 de febrero se puede ver un vídeo de 6 minutos que recorre el centro: el emblemático patio porticado, las espectaculares clases de infantil con vistas a la playa del Orzán, las actividades en la iglesia (muy importantes para el colegio), las clases de secundaria con las pantallas protectoras por el covid, el aula de dibujo técnico, sus tradicionales veladas. Termina incidiendo en las ideas clave: casa, escuela, patio, iglesia.
Mucha información. La otra propuesta habitual entre los concertados es dividir el colegio en vídeos cortitos (de uno o dos minutos) para mostrar diferentes aspectos del centro. Es lo que hace el Apóstol Santiago (Jesuitas) de Vigo, con un total de trece vídeos en los que se desgrana el gigantesco centro educativo. Están realizados antes de la pandemia, y en ellos hablan profesores y alumnos, y se destacan espacios tales como la enfermería del centro, el bosque (espectacular), el campo de hierba o el comedor, donde los platos están recién hechos. No se olvidan de señalar un aspecto muy práctico: al aparcamiento, que permite a las familias parar el vehículo para dejar a los niños sin preocuparse de las multas.