Los exámenes no tiene valor académico y las de final de ESO y primaria son muestrales
23 may 2019 . Actualizado a las 16:21 h.La Consellería de Educación ha publicado las instrucciones para el desarrollo de las evaluaciones diagnósticas, aquellas que con la ley Wert nacieron con valor académico pero que ya su sucesor, el también popular Íñigo Méndez de Vigo, convirtió en puramente informativas. Así siguen ahora, aunque posiblemente siempre serán reconocidas por el primer nombre popular que se les dio: reválidas. En esta ocasión se han unificado las fechas y las tres pruebas se desarrollarán los días 28 y 29 de este mes.
La prueba de 4.º de ESO es muestral, es decir, solo se realizará en determinados centros e incluye exámenes de de Lingua Castelá e Literatura, Lingua Galega e Literatura y Primeira Lingua Estranxeira, para evaluar la competencia lingüística del alumnado; una prueba de Matemáticas Orientadas ás Ensinanzas Académicas y de Matemáticas Orientadas ás Ensinanzas Aplicadas, para analizar la competencia matemática; y un examen de Xeografía e Historia para valorar la competencia social y cívica. Los exámenes se evaluarán en seis niveles, al estilo PISA, y cada centro recibirá sus resultados. No habrá un ránking en ningún caso.
Por lo que respecta a la prueba de 6.º de primaria, esta también es muestral. Se examinará de Lengua, Lingua y Ciencias. Habrá seis niveles de puntuación y al igual que con la secundaria, los centros recibirán un informe de sus resultados para que puedan conocer su situación.
Finalmente, la reválida de 3.º de primaria es censal, es decir, para todo el alumnado, pero solo tendrá carácter informativo, y servirá para tomar medidas de mejora en caso de que los resultados así lo aconsejen. Las pruebas se limitan a competencia lingüística y competencia matemática. Cada familia recibirá un informe de los resultados, así como el centro tendrá un análisis de los mismos.
Desde la aprobación de la Ley Wert en el año 2013, la comunidad educativa se movilizó contra la norma, y especialmente contra estas pruebas cuando tenían valor académico. Gracias a la presión de la calle, se consiguió su anulación práctica.