Este mecanismo parece crucial para diferenciar las dos lenguas y facilitar su aprendizaje
24 mar 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Investigadores de las universidades de Barcelona y Boston (Estados Unidos) han descubierto que los bebés de entornos bilingües dirigen la atención a la boca de sus interlocutores antes y durante más tiempo que los monolingües. Este mecanismo, publicado en la PsychologicalScience, parece crucial para diferenciar las dos lenguas y facilitar su aprendizaje.
Investigaciones previas con adultos y bebés habían corroborado que extraer información visual de la boca ayuda a comprender a los interlocutores. Así, los recién nacidos aprenden a hablar no solo escuchando sonidos, sino también leyendo los labios. A medida que comienzan a balbucear (alrededor de los ocho meses de edad) empiezan a dirigir la atención hacia la boca de la persona que habla.