A favor de un colegio abierto a la comunidad

Elisa Álvarez, Sara Carreira

EDUCACIÓN

Helena Gómez, presidenta de Confapa Galicia
Helena Gómez, presidenta de Confapa Galicia SANDRA ALONSO

Los expertos convocados por La Voz tienen claro que los trabajadores de una escuela deben cumplir un horario que proteja sus derechos y les permita también a ellos conciliar

09 feb 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Los expertos convocados por La Voz tienen claro que los trabajadores de una escuela deben cumplir un horario que proteja sus derechos y les permita también a ellos conciliar. Pero que no haya profesores no significa que la escuela deba estar cerrada.

Es interesante la propuesta que hacen. Abrir el colegio algunos fines de semana y sobre todo en vacaciones. Pero no para dar clase. Xosé Antonio Pardo apunta que «as pistas deportivas do colexio poden ser usadas en horas non lectivas». Y aunque se necesita personal que atienda las instalaciones, esto más que un problema «podría ser una oportunidad», dice Eugenia Insua. Para esta psicóloga, «se abre la puerta a las nuevas profesiones», esas vinculadas a las otras formas de ocio. Helena Gómez apunta que como ahora no hay mucho dinero se pueden buscar soluciones imaginativas para encontrar personal que atienda el centro, como voluntarios, trabajadores de los ayuntamientos que pueden atender varios centros o hasta parados que cobren la prestación.

Es algo parecido a lo que ocurre en vacaciones cuando se organizan en los centros educativos campamentos durante las mañanas. Para Miguel Zabalza, a un colegio se acude con un talante distinto, un respeto que debe ser aprovechado todo el año.

Pardo apunta a que algunas iniciativas de barrio están teniendo muy buenos resultados, especialmente aquellas que sirven de apoyo a las familias que tienen las condiciones menos favorables. Y Zabalda recuerda que un informe de la OCDE anima a las administraciones a organizar programas que incluyan visitas a las familias de los estudiantes más desfavorecidos en sus propias casas, para echar una mano al entorno del alumno.

En general, los expertos creen que hay que reforzar el diálogo entre escuela y sociedad, tendiendo el mayor número de puentes, siguiendo la teoría de que a un niño lo educa una tribu.