Cuestiones técnicas han retrasado su puesta en marcha mientras la Universidade aumenta el espacio en bibliotecas
19 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Hace unas semanas se hacía público el plan de la Universidade de controlar el acceso a la biblioteca con mayor afluencia, la Concepción Arenal, mediante tornos semejantes a los del metro, lo que permitiría discriminar el perfil del usuario y dar prioridad a los estudiantes de la USC sobre otros colectivos, como alumnos de otras universidades, de secundaria o personas que estudian oposiciones. Pues bien, aunque la previsión inicial era utilizarlos ya en esta revuelta época de exámenes, finalmente habrá que esperar al próximo período, es decir, a junio, para comprobar si la medida acaba con las largas colas a la puerta de las instalaciones sin aumentar los costes energéticos y de personal de la institución académica compostelana.
Según confirmó ayer la xerente, Lourdes Batán las cuestiones técnicas aún no están a punto, lo que ha impedido la puesta en marcha de una medida que los estudiantes no ven con buenos ojos. Comités, por ejemplo, se preguntaba hace unas semanas si la inversión en la infraestructura no sería mejor destinarla a abrir más centros de estudio. Finalmente, parece que sus plegarias no han caído en saco roto.
El mismo día que un grupo de estudiantes iniciaban lo que califican el «peche historia 2.0» para reclamar más puestos de lectura en horario extraordinario y que este horario se extendiese hasta que las bibliotecas estuviesen abiertas las 24 horas, la USC optaba por aceptar una de las reivindicaciones estudiantiles: que la biblioteca de Filosofía pase a ser, al menos este fin de semana, una de las que cerrarán a las tres de la mañana para dar salida a la gran demanda de uso de las instalaciones. Los estudiantes, sin embargo, creen a todas luces insuficientes las plazas disponibles y en principio mantendrán abierta la Facultade de Historia durante el fin de semana. La xerente, por su parte, lo tiene claro. Aunque la apertura de centros -también se podrá acudir, aunque en este caso hasta las 22 horas, a la sala de lectura de Dereito- sea un coste adicional tanto en energía como en personal, al que se abonarán horas extra, «hai que facilitar as cousas».
Además, si en junio la demanda continúa en los niveles actuales, se repetirán las aperturas extraordinarias.