La formación de docentes preocupa en los centros que tienen bachillerato internacional

J. G. SANTIAGO/LA VOZ.

EDUCACIÓN

Los programas que se imparten en el bachillerato internacional (BI) se revisan cada cinco años con un aval de tres universidades con reconocimiento internacional en las diferentes materias. Por ello, a los 48 centros de España que lo imparten -4 de ellos gallegos: los institutos Rosalía de Santiago y Os Castros de Vigo; y los colegios privados Obradoiro de A Coruña y Marcote de Vigo- les preocupa la formación de los nuevos docentes que se incorporan a estas enseñanzas y también la actualización pedagógica y metodológica de quienes continúan, según se indicó en una reunión celebrada en Santiago por la directiva de la asociación de estos centros.

En el encuentro participaron Coral Báez, del instituto Ramiro de Maeztu de Madrid; Silvino Corada, del instituto Santa Clara de Santander; Javier Presol, del SEK de Madrid; y José Varela del colegio Obradoiro coruñés, que analizaron la programación del próximo curso.

Adaptación a Bolonia

El BI se imparte en unos 3.000 centros de varios países, que comparten el mismo programa. «Es el bachillerato que mejor se adapta a las exigencias del Plan Bolonia, por cómo prepara al alumnado, y da acceso directo a la universidad, aunque en España se exige una prueba en ciertas carreras», afirma José Varela.

«El BI tiene 6 disciplinas de examen externo, que se califican fuera del centro; y Teoría del conocimiento, que se califica en el propio centro y en el exterior, además de un trabajo de investigación o monografía que se evalúa externamente. Hay universidades que buscan al alumnado que lo aprueba con buena nota, e incluso le dan preferencia», agrega José Varela.

En España el estudiantado comparte estas enseñanzas con el bachillerato ordinario. «En el BI se le exige razonar más y la parte memorística es menor. Esto es importante en disciplinas como las científicas. Quien estudia el BI tiene que realizar más trabajo individual y de grupo, y someterse a exposiciones en clase. El profesorado tiene que ser muy dinámico para dar respuesta a los cambios que se plantean y facilitar que el alumnado supere el BI y pueda aprovechar sus ventajas», indica José Varela.