«Un rector debe tener presencia»

EDUCACIÓN

El aspirante a dirigir la Universidad critica su lejanía de la sociedad y lamenta que no cuente con las personas. La llegada de Bolonia, en su opinión, es un desastre

09 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

En su presentación como candidato a rector por la plataforma Nova Universidade para las elecciones de mayo, Jaime Cabeza pidió «un giro de 150 grados». ¿Será que no va todo tan mal? «Aunque sea de 120 grados», responde. Con una institución tan pesada, mejor ir poco a poco. Hoy interviene en la sesión de claustro para realizar un c ontra-informe sobre a situación da institución.

-¿Qué universidad sueña para dentro de cuatro años?

-Cuatro años es poco, me gustaría soñar a veinte años vista. Me gustaría una universidad humilde pero útil para la sociedad, muy comprometida con sus problemas reales y muy europea.

-¿No lo está?

-El rector anterior, Domingo Docampo, del grupo que ahora gobierna [Alternativa Universitaria], puso a esta Universidad en el mapa. Pero los últimos años han sido de profundo retroceso. La relación con la sociedad, los sindicatos, la cultura, se debe más a personalismos que a una política institucional.

-¿Por qué?

-Hay un problema de distancia evidente y este rector se ha encargado de que haya más al abandonar prematuramente la sede del Rectorado de Areal. Y problemas institucionales: el rector tiene que tener más presencia pública, le guste o no.

-Estar todo el día en saraos.

-No, no. Pero la Universidad sí tiene que ser una institución ciudadana de primera importancia. No creo que las instituciones más importantes de Vigo se hayan sentido muy próximas...

-¿Cuáles?

-Todo el tejido socio-empresarial de esta ciudad ha estado profundamente abandonado.

-El rectorado tiene a gala haber hecho mucha transferencia de I+D a la sociedad, con patentes, «spin-off»...

-Hay muchas personas trabajando, por eso hablo de voluntarismos personales, pero eso no quiere decir que haya una política clara de contactos. No veo suficientes sinergias con la cultura, o con la educación no universitaria. ¿Qué políticas de captación de alumnos hay en Monforte, Lalín o Arousa?

-¿No habría sacado el rectorado de Areal?

-Lo habría intentado. Habría intentado tener algo allí. Intentaría por todos los medios que creciera la presencia física de la Universidad en la ciudad.

-¿Hay posibilidades?

-Muy lejanas, porque es una política que se ha abandonado deliberadamente.

-¿No le gusta el campus?

-Físicamente es bonito, pero se ha apostado por un modelo poco ecológico, de cemento. No lo quiero criticar porque ya está hecho. Hay que conservarlo y desarrollarlo sólo para infraestructuras básicas de bienestar.

-Como por ejemplo...

-La guardería. Es impresentable que no haya guardería en los tres campus.

-¿No cree que hace falta aparcamiento en las ingenierías?

-Todo campus necesita ajustes. Sería estúpido decir que vamos a dejar el campus tal cual está durante cuatro años.

-¿Cómo llega Bolonia?

-Se está haciendo desastrosamente. Vivimos un nivel de burocracia terrible pero se ha reflexionado poco. Si queremos que haya movilidad, los títulos deben ser reconocibles en el extranjero. Y lo que no puede ser es no contar con los alumnos. No ha habido ningún tipo de pedagogía sobre sus derechos y deberes en Bolonia.

-¿Eso no es un problema general? El secretario de Estado de Universidades dijo en Vigo que los alumnos protestan contra cosas que no son Bolonia pero las llaman Bolonia.

-Con ocasión de Bolonia, hay ciertas instituciones financieras que están proyectando su propio modelo y confunden unas cosas con otras. Aquí ha habido algo de eso. Dicho esto, prefiero que los alumnos protesten a que estén durmientes. La universidad debe ser una escuela de democracia.

-¿Y los posgrados?

-Han sido la ley de la selva. Cuando un conseguidor ha tenido financiación pública o privada ha puesto un posgrado sin ningún control de necesidades.