Casi el 54% de las llamadas al Defensor do Profesor fueron de docentes de la ESO

EDUCACIÓN

De cada cuatro expedientes que se abren a alumnos de enseñanza no universitaria, solo uno llega a cerrarse. El pasado curso, fueron 983 en Galicia, según los datos de la Consellería de Educación, 26 menos que en el curso 2007-2008. Una variación apenas perceptible, sobre todo teniendo en cuenta que la matriculación bajó con respecto al año anterior.

Precisamente, el análisis de los datos de Educación coincidió con la presentación del balance anual del Defensor do Profesor. Este servicio, puesto en marcha hace casi nueve años, recibió durante el pasado curso un total de 212 llamadas, buena parte de ellas de carácter administrativo. Del total de docentes que acudieron a este organismo, casi el 54% ejercen su profesión en la Educación Secundaria Obligatoria.

De hecho, el sindicato Anpe quiso ayer marcar el acento sobre el hecho de que el número de procedimientos abiertos contra alumnos se ha incrementado en todos los niveles educativos excepto en la Educación Secundaria Obligatoria, en la que cayeron un 9,5%. De todos modos, la ESO sigue concentrando el mayor número de sanciones. El año pasado se cerraron un total 848 expedientes, el 86,2% del total.

El sindicato también resaltó el hecho de que el número de expedientes entre alumnos de los Programas de Cualificación Profesional Inicial ha crecido de manera exponencial. Así, si en el curso 2007-2008 se cerraron un total de 15 expedientes, al año siguiente ya eran 26. Aunque las cifras absolutas no muestran una variación significativa, hay que tener en cuenta el hecho de que el PCPI cuenta con un total de 2.000 alumnos, que además son seleccionados, mientras que la Educación Secundaria Obligatoria concentró en el 2008 a casi 92.000 jóvenes.

Por provincias, Ourense tiene la tasa más alta de expedientes disciplinarios, con cerca de un 0,5% del total del alumnado. La más baja es la de Lugo, del 0,22%. Julio Díaz, presidente de Anpe-Galicia, remarcó los datos de Ourense, puesto que habitualmente las provincias del interior suelen registrar la menor conflictividad escolar.