Mucho más que un puntito rojo

Á.?Paniagua

EDUCACIÓN

Un grupo alumnos de bachillerato y primero de Teleco visitaron los laboratorios de Física Aplicada, en Industriales, para conocer cómo se investiga en el uso del láser

19 nov 2008 . Actualizado a las 12:29 h.

Todos los alumnos pensaban que un láser era un haz de luz que termina en un punto rojo. Por eso, cuando los investigadores del departamento de Física Aplicada les explicaron que sirven para crear placas de silicio con el que se capta energía solar, que se pueden emplear para estudiar los materiales de una obra de arte, que permiten crear hologramas o que se utilizan para prótesis e implantes, a los chavales algo les chocó.

Ayer visitaron los laboratorios de ese departamento, en la Escuela de Industriales del Cuvi, los estudiantes de segundo de bachillerato del colegio Compañía de María y del instituto Carrasqueira, y varios alumnos de primero de Teleco. Física Aplicada organiza las visitas dentro del programa de actos de la Semana de la Ciencia. Así, los alumnos pueden conocer cómo son los laboratorios y qué se hace en ellos.

Hay palabras como «semiconductor», «láser excímero», «nanómetros», «densidades de energía», «interferometría» y muchas otras que solo se utilizan dentro de un laboratorio de Nuevos Materiales, Metrología o Láseres de Potencia, los tres grupos de investigación de Física Aplicada. A través de ellas, los chicos pudieron aprender las curiosidades más espectaculares del manejo de láseres. Estuvieron una hora y la visita, coordinada por Esther Rebollar, fue voluntaria.

«Caóticos». Los estudiantes tenían un concepto distinto de los laboratorios y se encontraron con que ni son grandes ni son luminosos, blancos e impolutos. Así que los definieron de forma muy expresiva: «caóticos». Eso no impide que sean interesantes, y que los chicos aprovecharan tímidamente para plantear sus dudas a los investigadores. Conocieron la ciencia de carne y hueso.