Lugo comparte pisos de melamina

EDUCACIÓN

Tres estudiantes de la Escola Politécnica explican cómo viven y se organizan en uno de los centenares de inmuebles tipo que se alquilan a universitarios en la ciudad

07 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

«Moralmente, cuando se levanta uno y ve que está todo sucio..., se pone a limpiar». David Caride (22 años, Ourense), Juan Costa (22 años, Silleda) y David Gallego (24 años, Verín) estudian en la Escola Politécnica para ser ingenieros. De Topografía, los dos primeros; y de Montes, el tercero. Como otros tantos estudiantes del campus de Lugo comparten vivienda para repartir gastos y tareas como la limpieza.

Según explican, el mercado de alquiler en la ciudad amurallada es por lo general «bastante más barato» que el de otras urbes universitarias gallegas, como Santiago o A Coruña. En esta última incluso han aparecido en las últimas semanas «infraviviendas» destinadas al arrendamiento estudiantil. «Aquí a xente quéixase se no piso non hai calefacción porque se pasa moito frío, pero pouco máis [...] Hai moitos pisos novos para alquilar», explicó Costa. Caride lo secundó: «Lo peor de Lugo es el clima».

Una constante en los inmuebles que propietarios de Lugo ponen a disposición de estudiantes son los muebles fabricados con melamina y escay, que aguantan el trote de los jóvenes que se van sucediendo curso tras curso. Los dos David y Juan llevan tres años en el mismo piso de la Ronda das Fontiñas, donde aseguran estar muy a gusto, aunque queda «lejos» de las facultades. A pie, les lleva unos 25 minutos. «Subir la cuesta de Fontiñas después de comer un plato de lentejas a mediodía agota a cualquiera», indican. No en vano, multitud de alumnos viven en la zona de Aceña de Olga y Campos Novos, en las inmediaciones de las universidades.

480 euros al mes de alquiler

Los gastos fijos -480 euros al mes de pago del alquiler, más las facturas de luz, agua y butano- se reparten a partes iguales entre los tres. Para comprar los alimentos que ellos mismos cocinan, ya que casi nunca comen en los comedores universitarios, destinan 45 euros semanales.