En directo | Visita a las instalaciones de Ortigueira Empresarios de la comarca se ponen en contacto de forma periódica con los centros ortegano y ferrolano de Formación Profesional en busca de personal cualificado para sus firmas
26 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?uando lo habitual es que el titulado se cuelgue a la espalda una mochila llena de currículos para repartir por las empresas, en el ciclo de madera pasa exactamente lo contrario. Esa frase de «a casa no van a venir a ofrecerte trabajo» pierde fuerza en este caso, ya que son las propias firmas del sector de la comarca las que, con mucha frecuencia, se ponen en contacto con los centros de FP en busca de personal cualificado. Juan Luis Santalla, del instituto ortegano, comenta que, en ocasiones, no pueden responder a esa demanda: «Incluso, ha venido una empresa a pedirnos de golpe unos cincuenta operarios, los cuales no teníamos, claro». La misma situación se repite en el Marqués de Suanzes. «Cada dos o tres semanas, nos llama alguna firma del sector, para pedirnos profesionales», apunta Roberto Rivas. Una de las grandes ventajas que, a tenor de lo expuesto por los profesionales, tiene el ciclo de madera es que los alumnos, tras graduarse, pueden desempeñar su trabajo en un amplio abanico de empresas. Así lo explica Santalla: «Tenemos un alumno trabajando en As Somozas en un parque eólico, otro quiere montar una empresa de restauración de muebles, y los hay que se decantan por la carpintería de aluminio». En directo Para entender el éxito del ciclo de madera, nada mejor que desplazarse a uno de los centros donde se imparte, y ver in situ el quehacer de los alumnos. A estas alturas, con el curso académico ya terminado, en el taller del centro ortegano sólo quedan los profesores y las obras resultantes de nueve meses de intenso trabajo. Juan Luis Santalla, Luis Manuel Beceiro y Silvia Rivas, profesores del ciclo de madera, muestran orgullosos los deberes que sus estudiantes tuvieron que realizar durante el curso: una caja de herramientas, una ventana, el marco de una puerta, o la barandilla de una escalera. Sin duda alguna, más de uno se debió llevar un sobresaliente. Los docentes orteganos animan a los jóvenes a elegir la formación profesional como una vía académica de futuro; y piden a los padres un cambio de mentalidad, «a veces son las familias las que frenan el deseo de los chicos de coger esta opción formativa, creen que es de segunda categoría. No es así».