El futuro pasa por las aulas

Rubén Nóvoa Pérez
Rubén Nóvoa OURENSE

EDUCACIÓN

SANTI M. AMIL

Barrio a barrio | As Lagoas-Universidade-A Loña El crecimiento del campus marcará los próximos años de un barrio que es un referente para los jóvenes. Los negocios ya se adaptaron a los nuevos inquilinos

23 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

«El que no estudia en este barrio es porque no quiere», asegura la presidenta vecinal, Nely Padín. Esta reflexión viene a cuento del alto número de centros educativos de As Lagoas: el campus universitario, la escuela de idiomas, varios institutos y colegios de educación primaria. Las facultades han transformado el entorno que rodea al campus: lavanderías, hamburgueserías, tiendas de comida rápida, fotocopiadoras atienden las necesidades de una comunidad de cinco mil universitarios. El mercado inmobiliario también lo ha notado, ya que alrededor de un 30% llegan de fuera. «Cuando comienza el curso siempre ves a estudiantes buscando habitaciones. Le ha dado vida al barrio, aunque las noches de los jueves, cuando salen de fiesta, se convierte en una molestia», indica Mari Carmen Iglesias, que lleva 17 años en doctor Temes. Según te vas alejando del campus la tranquilidad invade las calles del corazón de As Lagoas. Al otro lado de la carretera de Trives, las urbanizaciones construidas hace años se han convertido en una zona idónea: a cinco minutos del centro y con la tranquilidad de estar en la periferia. Tan sólo se quejan de la falta de aparcamiento y de supermercados. «Éramos más felices sin coches, vienen todos a aparcar aquí», señala Nely Padín, ante uno de los fenómenos que va camino de convertir a este barrio en el aparcamiento disuasorio que tanto pregonan los políticos en campaña. Cerca de la zona sur universitaria pero a un mundo de prestaciones del centro está A Loña. Uno de esos núcleos rurales de la capital que todavía sufre inconvenientes de otro siglo: la falta de saneamiento, que se ha convertido en un clásico de las promesas electorales.