El plan de recuperación incluye el apoyo de un equipo multidisciplinar para una obra colosal Expertos de la Universidad se suman al estudio natural de la calzada antigua en Lobios
25 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.La Vía Nova a su paso por el valle del río Caldo, en Lobios, no deja de ser una fuente de información. Si a finales del año 2004 la Voz daba a conocer el hallazgo de un nuevo tramo original en la Corga da Fecha, gracias a la intuición y al equipo del doctor Manuel Xusto Rodríguez, los trabajos para seguir desvelando el trazado auténtico se han prolongado en dirección al pueblo de Riocaldo dando resultados sorprendentes al aparecer la vía con una anchura de hasta nueve metros y un talud impresionante cortado para permitir su paso. Pero no se trata solamente de desvelar el trazado original, ver su anchura y longitud sino de conocer su vida. Para ello existe un equipo multidisciplinar dirigido por Xusto en el que se integra el geólogo José Ramón Seara Valero. «Pretendemos conocer el trazado, la evolución de la vía como un ente dinámico claramente afectado por condicionantes históricos y geológicos y proponer la puesta en valor para su protección. Ahora estamos haciendo la definición y cartografía de la ruta donde aparecen pequeñas variaciones frente a propuestas anteriores y que a pesar de su pequeñez aportan una visión diferente y muy enriquecedora», señala Seara. El lector de La Voz sabe que Manuel Xusto fue el primero en hacer público que la vía discurre a una cota más alta de lo que daban otros investigadores, en Corga da Fecha. José Ramón manifiesta que de este trazado descubierto se derivan «unas obras ingenieriles de mayor nivel que las que deberían proponerse con los trazados iniciales. Estamos ante una obra colosal, de verdadero genio ingenieril, donde no cabía la chapuza e incluso vemos que tiene una componente de belleza. No sabemos si los ingenieros romanos perseguían hacer una obra bella pero desde luego les salió realmente así». Climatología Recuerda Xusto que la circulación por esa ruta no podía estar condicionada a las inundaciones, a la climatología del momento: «Entón non parece lóxico seguir pensando que o paso de determinadas corgas se solucionaba con vados ou obras de enxeñería popular. Estamos ante unha obra de verdadeira enxeñería civil, con connotacións de magnificencia e xenialidade e no seu conxunto é unha obra fermosa». Ánimo vecinal Esta etapa de estudio se completa con otros trabajos botánicos, geológicos, faunísticos, de patrimonio... que permitan hacer una lectura total. Y todo esto en un clima positivo gracias a la colaboración de vecinos que acuden a ver lo descubierto e informan de fragmentos de miliarios ahora inéditos formando parte de soportes de mesa... La brigada que roza la vía no es una brigada al uso pues sus miembros saben bien lo que hacen porque Manuel Xusto, desde el primer día, les explica lo que van descubriendo. Conocen los elementos que identifican el trazado viario, están puestos, dice Xusto, en la mentalidad del ingeniero romano.