La prueba de hielo

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA

EDUCACIÓN

MARTINA MISER

Indirecto | Alumnos de Carril se sumergen en las gélidas aguas de A Compostela Son estudiantes de Actividades Físicas y Animación Deportiva, y sobre su estado físico y de ánimo dieron fe ayer en una práctica de rescate en las aguas del mar

02 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Es muy fácil ser David Hasselhoff o Pamela Anderson e ir de vigilante de la playa luciendo palmito por los arenales californianos de aguas cálidas y temperaturas tropicales, sobre todo si se cobran unos millones de dólares por el programa. Y otra cosa es ser estudiante, no llevar un duro en el bolsillo y aún por encima tener que sumergirse en las frías aguas de la playa Compostela en una mañana como la de ayer, en la que el termómetro apenas se atrevía a rebasar los cuatro grados de temperatura. Pues eso fue lo que tuvieron que hacer los aguerridos alumnos del ciclo formativo de Actividades Físicas y Animación Deportiva de Carril, que participaron en una práctica de rescate acuático junto con los bomberos de Vilagarcía. Y la cosa no iba de broma. Allí se mojaron todos: alumnos, bomberos y profesores. El primer centro gallego La práctica se enmarca en la asignatura de Salvamento Acuático, que imparte la profesora Conchi Pérez. En realidad, los chicos y las chicas -con edades comprendidas entre los 19 y los 25 años- ya llevan todo el curso practicando rescates, pero hasta ahora lo hicieron en la piscina. «Le pedimos ayuda a los bomberos porque nosotros no tenemos material de salvamento en el mar», explicaba la profesora, que lleva nueve años en Carril, exactamente desde que se creó en el instituto Miguel Ángel González el primer ciclo de Actividades Físicas de Galicia. Así que pasadas las once de la mañana, y después de unas prácticas de calentamiento -es un decir- una docena de sufridos estudiantes embutidos en trajes de neopreno se sumergieron en las aguas para simular el rescate de sus compañeros. Al frente de una lancha motora que hacía las veces de equipo de apoyo para el rescate de los presuntos náufragos iba Dani Agrelo, junto con otros compañeros del parque comarcal de bomberos. Agrelo es para los muchachos el mejor ejemplo de que el esfuerzo vale la pena, porque el bombero arousano fue uno de los primeros alumnos que pasó por el ciclo y no tardó en encontrar trabajo, lo mismo que el entrenador vilagarciano Alberto Blanco. «Más o menos el 60% encuentra trabajo al acabar el curso, los demás suelen ir a la universidad», calculó la profesora. Los de ayer se lo merecían todo. O al menos un positivo, una amorosa manta o una taza de caldo, los pobres.