Reportaje | Reconocimiento a los mejores estudiantes mecos Aplicados y brillantes. Esas son las cualidades que se les presuponen a los jóvenes que ganarán la primera edición del premio «Concello do Grove de Educación Secundaria»
23 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?incar los codos es el secreto que pasa de padres a hijos como clave para tener éxito en los estudios. Y aunque el esfuerzo es fundamental para lograr que las notas que lleguen a casa sean buenas, hay otros elementos que entran en juego a la hora de repartir los laureles académicos. A los poseedores de los mejores expedientes, a los primeros de cada clase, se les presupone tan aplicados como brillantes. Este año, el Concello de O Grove ha decidido crear un premio para estos estudiantes. Para invitarlos a que sigan cosechando victorias en la clase y para espolear la competencia de sus compañeros. Rendimiento El primer premio Concello do Grove de Educación Secundaria pretende reconocer, según dicen sus bases, «o rendemento educativo dos alumnos con mellor expediente académico en cada un dos ciclos». Es decir: habrá tres premios que se disputarán los alumnos que cursan los diferentes tramos formativos en los institutos de As Vizocas y Monte da Vila. Para decidir a quiénes les corresponderá recibir ese galardón, el Concello ha constituido un jurado en el que estarán los directores de los dos centros. No tendrán mucho margen para la subjetividad: su decisión se basará en la nota media alcanzada por cada aspirante. Para encontrar esa media, se ha decidido eliminar del cómputo la asignatura de religión, por aquello de evitar problemas y debates al uso. El concejal de Educación, Fernando Meis, se congratulaba ayer de la creación de este premio para los mejores estudiantes. Y es que con la entrega de un diploma y de un pequeño obsequio del Concello, confían en «estimular a los chicos y chicas para que se esfuercen un poco más». En los cinco días siguientes al cierre de la evaluación, los directores de los institutos deberán enviar al Ayuntamiento su propuesta de los aspirantes. Serán los nombres de los más listos de la clase. Porque al final, el peso de estar entre los «chapones» también se merece una recompensa.