Universidad

X. MARÍAS

EDUCACIÓN

MONTE VENTOSO | O |

02 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

LA ELECCIÓN del nuevo rector de la Universidade de A Coruña-Ferrol ha de ser vista, también, como la apertura de un camino. Como la llegada de un futuro que no ha hecho más que empezar, y en el que nadie sobra, sino que -muy al contrario- todos cuantos integran la comunidad universitaria no sólo son necesarios, sino realmente imprescindibles. Pero ese futuro no sólo ha de crecer de puertas adentro. Igual que la universidad tiene en muchos casos, como asignatura pendiente -valga, por una vez, el juego de palabras-, su apertura hacia todos los sectores de la sociedad, también la sociedad en su conjunto y sin excepciones de ningún tipo, tiene que tomar conciencia de que impulsar el crecimiento de la universidad no sólo compete a la comunidad académica. Una universidad que investiga, que publica, que ajusta sus planes de estudios a las necesidades de la sociedad a la que nutre y de la que se nutre, es una garantía de desarrollo colectivo, porque su principal tarea -lo ha sido siempre- es darle al conocimiento su auténtico valor.